La Unión Europea indicó a los negociadores del Reino Unido que durante las reuniones decisivas de la próxima semana deben aceptar algunas de las demandas clave del bloque sobre su futura relación si quieren avanzar con un acuerdo antes de la fecha límite de octubre, según un funcionario familiarizado con las discusiones.
Las partes se reunirán para una ronda final de discusiones formales en Bruselas, donde intentarán establecer una base para trabajar en el texto de un acuerdo.
La Unión Europea quiere que el Reino Unido asuma compromisos en áreas clave, como las ayudas estatales, como condición para pasar a una fase más intensa de negociaciones en la que un grupo central tratará de aclarar la redacción de un acuerdo.
Hasta ahora, las discusiones han producido pocos avances en una variedad de temas, incluida la garantía de que las empresas de ambos lados puedan competir en igualdad de condiciones, cómo resolver cualquier disputa de manera vinculante y la cooperación en la aplicación de la ley. De todos modos, el funcionario dijo que el Reino Unido esta semana finalmente había mostrado una apertura para participar y había habido un cambio de tono claro y positivo.
El portavoz de Downing Street, Jamie Davies, señaló que el Reino Unido había visto avances en algunas áreas de las conversaciones. “Todavía queremos y estamos trabajando hacia un Tratado de Libre Comercio, y esperamos las negociaciones de la próxima semana”, dijo el viernes a la prensa.
Es probable que las conversaciones de la próxima semana sean fundamentales. A menos que las partes logren algo de progreso en la resolución de sus diferencias, aumentaría enormemente el riesgo de que Gran Bretaña abandone el mercado único y la unión aduanera de la Unión Europea a fin de año sin un acuerdo comercial. Ese resultado supondría una interrupción y costos adicionales para las empresas y los consumidores, y causaría más daño a una economía que ya se tambalea por el coronavirus.
Como precio para pasar a la siguiente fase, la Unión Europea quiere que el Reino Unido se comprometa con un mecanismo claro y legalmente vinculante para resolver cualquier disputa, particularmente en el delicado tema de las ayudas estatales, dijo el funcionario. Quiere que el Reino Unido se comprometa a seguir rigiéndose de forma vinculante por el Convenio Europeo de Derechos Humanos y que proporcione claridad sobre su futuro régimen de protección de datos antes de entrar en detalles sobre cómo colaborarán los agentes de seguridad y las fuerzas del orden.
