El gobierno de izquierda español anunció un nuevo incremento del salario mínimo, pese a la oposición de la patronal, que teme que sea un lastre para las empresas en plena recuperación económica.
“Llegamos a un acuerdo con sindicatos” para una nueva “subida del salario mínimo” con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2022, anunció la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Este incremento de 3.6% permitirá al salario mínimo (SMI) superar la barra simbólica de los 1,000 euros ($1,142) brutos por mes en 14 pagas, que son las que tradicionalmente se cobran en España, con una extraordinaria en verano y la otra en Navidad.
A 12 meses, el salario mínimo será de 1.165 euros brutos ($1,330).
Según el sindicato Comisiones Obreras, el aumento beneficiará a 1.8 millones de personas, principalmente jóvenes. La agricultura y los servicios son los sectores donde el aumento repercutirá más.
Se trata de un paso más en la mejora de las condiciones laborales de las personas más precarias y más vulnerables, se congratuló Unai Sordo, secretario general del sindicato.

