La Casa Blanca ha impuesto a las empresas estadounidenses restricciones para vender sus tecnologías al gigante chino de semiconductores, Smic, un nuevo episodio de la guerra por el dominio en este campo entre China y Estados Unidos, informó The Wall Street Journal.
El Departamento de Comercio ha informado a los fabricantes estadounidenses de componentes informáticos que deben obtener licencias antes de vender determinadas tecnologías al principal fabricante chino de semiconductores, indica el diario económico.
El Gobierno notificó el viernes esta decisión mediante una carta, en la que justifica esta decisión porque las exportaciones a Semiconductor Manufacturing International Corp. (Smic) o sus subsidiarias pueden usarse para actividades militares chinas, especifica el diario.
Dependencia
14 nanómetros es el tamaño más pequeño que puede producir SMIC, dimensión que es insuficiente para los avances tecnológicos que quiere desarrollar el gobierno chino, de ahí, que todavía dependa de empresas estadounidenses para comprar conductores más pequeños
Washington sospecha que Smic dio asistencia a la institución de defensa china, según personas conocedoras del tema citadas por el periódico, quienes explicaron que la administración Trump está cada vez más preocupada por la práctica de Pekín de confiar en empresas privadas para avanzar en sus objetivos militares .
El Departamento de Comercio no había respondido el sábado por la mañana.
El anuncio se produce cuando la descarga de la aplicación TikTok, que pertenece a un grupo chino y está acusada de espiar en beneficio de Pekín, quedará prohibida a partir de hoy a menos de que se alcance un acuerdo previo o la justicia decida intervenir.
China y Estados Unidos llevan varios años librando una batalla por dominar el sector de la tecnología. La administración Trump incluyó en su lista negra al fabricante chino de teléfonos móviles Huawei.
Smic es el mayor fabricante de microprocesadores de China.
También es una de las empresas que Pekín considera clave para lograr algún día la autonomía en semiconductores. China lleva años tratando de romper la dependencia que tiene de chips extranjeros, especialmente de los estadounidenses.
