Estados Unidos (EU) descartó la imposición de inspectores para vigilar el acatamiento de las normas laborales mexicanas en el marco del nuevo pacto comercial norteamericano T-MEC, disipando una creciente controversia en México.
La aclaración del gobierno de Donald Trump buscó superar un obstáculo de último minuto para la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya versión final fue firmada el martes pasado por los tres países.
La alarma en México se disparó el fin de semana por el proyecto de ley para implementar el T-MEC presentado en el Congreso estadounidense, que establece que funcionarios estadounidenses vigilarán el cumplimiento de las normas laborales mexicanas, cuyo texto se presentó el viernes aunque sus lineamientos fueron divulgados el martes.
La cuestión de las inspecciones no se acordó en el tratado y surgió de manera clandestina, dijo el lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador en su habitual conferencia de prensa.
Su canciller, Marcelo Ebrard, aseguró que esto no pone en entredicho el tratado, pero se mantuvo muy firme en que México se reservará el derecho de dar el visto bueno a eventuales agregados laborales. No aceptaremos ninguna persona, funcionario de otro país, que pretenda hacer labores que excedan las que están establecidas en la ley, dijo.
El representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, se encargó de calmar las agitadas aguas.
Tras una reunión en Washington con su contraparte mexicano, Jesús Seade, quien viajó el domingo a reunirse con él tras enviarle una carta el viernes, divulgó una misiva especificando el alcance de la iniciativa estadounidense.
Lighthizer dijo que el proyecto estipula destinar hasta cinco agregados del Departamento de Trabajo a la Embajada de Estados Unidos en México para colaborar con funcionarios, trabajadores y organizaciones de la sociedad civil para implementar las reformas laborales mexicanas, pero estos agregados no serán inspectores de trabajo y cumplirán con todas las leyes mexicanas pertinentes. Esta versión final del T-MEC fue ratificada ya por el Senado mexicano el jueves pasado.
