Estados Unidos anunció que rebajó la calificación de seguridad aérea de México, con lo cual prohíbe a los transportistas mexicanos ofrecer nuevos servicios o rutas en su territorio.
La Administración Federal de Aviación (FAA) dijo que la medida también impide a las aerolíneas estadounidenses comercializar y vender boletos con aerolíneas asociadas mexicanas, aunque no afecta el servicio existente de las compañías mexicanas a Estados Unidos.
Aerolíneas
Aeroméxico, la mayor empresa de aviación, informó que sus “operaciones desde y hacia los Estados Unidos no tendrán afectaciones” por esta medida. Volaris, otra importante aerolínea de bajo costo, señaló que el ajuste “está relacionado a factores externos a las aerolíneas mexicanas”.
“La FAA aumentará su escrutinio de los vuelos de las aerolíneas mexicanas a Estados Unidos”, indicó en un comunicado la agencia reguladora, señalando que encontró “varias áreas” deficitarias en términos de seguridad aérea.
Según su evaluación, el gobierno mexicano no cumple con los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), la entidad de las Naciones Unidas que regula la aeronáutica mundial.
Por consiguiente, la FAA decidió que la clasificación de seguridad de México es ahora de 'Categoría 2' en lugar de 'Categoría 1'.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo que “hay intereses, porque quienes se benefician cuando hay una medida de estas son las líneas aéreas estadounidenses”.

