La economía de Estados Unidos desafió todas las predicciones en enero con la adición de 467 mil puestos de trabajo, muchos más de los esperados, a pesar de una nueva ola de infecciones de la Covid-19, una noticia celebrada por el presidente Joe Biden.
Los datos del Departamento de Trabajo publicados ayer también mostraron contrataciones en las principales industrias, ganancias generales de empleo para 2021 revisadas al alza y más personas ingresando a la fuerza laboral, lo que elevó levemente la tasa de desempleo a 4%.
Biden, cuyos índices de aprobación cayeron en medio de meses de datos de contratación que no lograron generar el aumento de empleos prometido cuando asumió el cargo hace un año, aplaudió la “extraordinaria resiliencia y determinación” de los trabajadores estadounidenses.
“Estados Unidos ha vuelto al trabajo”, afirmó en un discurso desde la Casa Blanca.
Muchos economistas esperaban que los datos mostraran una contratación débil, o incluso una contracción en el empleo, porque Estados Unidos registraba un aumento masivo de infecciones por la Covid-19 en enero en el periodo en que se realizó la encuesta.
Estos sorprendentes datos positivos probablemente reforzarán la creencia de la Reserva Federal (Fed, banco central) de que la economía es lo suficientemente saludable como para elevar la tasa de interés de cero.
Con la inflación en cifras récord, altos funcionarios han señalado que en su próxima reunión de marzo harán su primer aumento de tasas desde que la Covid-19 provocó el colapso de la economía mundial hace casi dos años.
Los analistas dijeron que las cifras resaltan la resistencia de la economía. “Estos datos dejan claro que el mercado laboral más allá de ómicron era mucho más sólido de lo que se creía”, dijo Ian Shepherdson, analista de Pantheon Macroeconomics.

