Los operadores vislumbran, cada vez más, tiempos tumultuosos para el euro. Las posibilidades de que el año próximo caiga hasta un nivel de paridad con el dólar se han más que duplicado este mes, llegando a 55%, sugieren los precios de las opciones, en momentos en que moneda única toca su nivel más bajo desde marzo de 2015.
Las previsiones de fluctuación de los precios que cubren el período del referéndum italiano del 4 de diciembre y la reunión de Banco Central Europeo cuatro días más tarde han tocado su máximo nivel desde la votación a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Esos movimientos ponen de relieve los riesgos que se avecinan para el euro, que van desde agitación política que podría ahuyentar del continente a los inversores hasta la posibilidad de otro episodio de estímulo monetario que afectaría a la moneda al expandir la oferta monetaria. Y sobrevolando los factores locales está la elección en Estados Unidos.
El presidente electo Donald Trump propuso políticas inflacionarias de alto gasto que ya han llevado a los operadores de futuros a considerar como una certeza de un 100% el aumento de la tasa de interés de la FED el mes próximo, que fortalecería al dólar. “Debido a la sorpresiva victoria de Trump y también al inesperado voto por el brexit, los mercados quizás están buscando una prima de riesgo más alta cuando se trata de la zona del euro”, dijo Eimear Daly, una estratega del grupo de las 10 monedas de Standard Chartered Plc, con sede en Londres. Daly prevé una caída del euro a $1.02 para fin de año y a 95 centavos para fines de 2017.

