Europa está intentando definir lo que considera “verde” en toda la economía en un intento por atraer miles de millones de euros hacia proyectos compatibles con su ambición de convertirse en el primer continente neutral en clima del mundo. La rama regulatoria de la Unión Europea (UE) revelará la próxima semana el primer conjunto de criterios para las decisiones de inversión en la transición sin precedentes a una economía baja en carbono. Los estándares sobre si una actividad contribuye a la lucha contra el cambio climático abarcarán docenas de industrias, desde el transporte hasta el suministro de agua y las energías renovables.
El sistema de clasificación para la inversión verde, conocido como taxonomía, es parte de un paquete más amplio para hacer más sustentables las finanzas del bloque de 27 naciones. La iniciativa apuntalará el programa de recuperación económica de la región centrado en el Pacto Verde Europeo, una amplia estrategia para alcanzar cero emisiones netas para 2050.
