La Unión Europea envió tres aviones de extinción de incendios para ayudar a Turquía en su lucha contra unas llamas que devoran desde hace seis días el suroeste del país, y que causaron ocho muertos, lo que aumenta la presión por la gestión de la crisis del presidente, Recep Tayyip Erdogan.
Movilizados en el marco del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, dos aviones Canadair de España y uno de Croacia fueron enviados para socorrer a Turquía.
“La UE es completamente solidaria con Turquía en este periodo tan difícil. (...) Nuestros pensamientos están con el pueblo turco, que perdió a seres queridos, y con los valientes socorristas que dan el máximo para luchar contra los mortales incendios“, afirmó el Comisario europeo para la gestión de crisis, Janez Lenarcic, en un comunicado.
De los 130 incendios que se declararon en todo el país en seis días, siete siguen todavía activos, aseguró el lunes la Dirección de Bosques, un organismo público turco.
Frente al avance de las llamas que amenazan las ciudades de Antalya, Bodrum y Marmaris (suroeste), cientos de turistas y de residentes fueron evacuados el domingo de sus casas y hoteles.
Más de 1,100 personas fueron evacuadas en barco, anunció el alcalde de Bodrum, Ahmet Aras, ante la imposibilidad de hacerlo por carretera. En varias de las ciudades afectadas, los voluntarios se organizan para ayudar a los más de 4,000 bomberos desplegados sobre el terreno.
En Marmaris, los voluntarios se encargan de recolectar y distribuir agua y comida, así como cremas contra las quemaduras y ropa ignífuga.
“Intentamos desbrozar el terreno, cortamos la hierba, limpiamos. Ayudamos también a los bomberos a moverse con sus mangueras en el bosque”, explicó otro voluntario de Marmaris, Tevfik Kahraman.

