España está “fallando totalmente” a sus ciudadanos más pobres, que sufren de las peores condiciones en Europa, pese a la fuerte recuperación económica tras la crisis, afirmó un experto de la ONU.
En una rueda de prensa al cierre de una misión de doce días, el Relator Especial de la ONU sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, Philip Alston, dijo haber visitado lugares “que muchos españoles no reconocerían como parte de su país”.
“España les está fallando por completo a las personas que viven en la pobreza, cuya situación ahora se encuentra entre las peores de la Unión Europea”, indicó Alston, resaltando los “escandalosamente altos” niveles de desigualdad en el país.
No obstante, el experto consideró como un “aspecto positivo” que el nuevo gobierno de coalición de los socialistas y la izquierda radical de Podemos esté “firmemente comprometido con lograr la justicia social”.
Alston dijo haber visto gitanos viviendo en vertederos de basura, familias luchando por no ser desahuciadas o “que tienen que elegir entre poner comida sobre la mesa o calentar una casa” y pobres viviendo en “condiciones mucho peores que un campamento de refugiados”.
“Las altas tasas de pobreza son una opción política”, acotó.
Cuando la burbuja inmobiliaria global estalló en 2008, su onda expansiva golpeó la economía de España, que se hundió en una recesión de casi cinco años. El país volvió al crecimiento al final de 2013 y desde entonces ha crecido a un nivel más dinámico que gran parte del resto de Europa.
“La recuperación después de la recesión ha dejado a muchos atrás, con políticas económicas que benefician a las empresas y a los ricos”, señaló Alston.
