Las protecciones contra el desalojo expiraron ayer para millones de estadounidenses que podrían quedarse sin hogar en cuestión de días, lo que desencadena esfuerzos por desbloquear miles de millones en ayudas de alquiler paralizadas.
Los inquilinos habían estado protegidos durante casi un año como parte de una moratoria del gobierno destinada a mantener a la gente en sus casas durante la pandemia de covid-19.
Pero los legisladores no han prorrogado esas protecciones, mientras a los hogares de los estadounidenses han llegado apenas $3,000 millones en ayudas de los $25,000 millones asignados a los estados y localidades a principios de febrero.
“Deberíamos ser compasivos. Debemos ayudar. Y si ese dinero está ahí, deberíamos usarlo para el propósito que tenía”, dijo el senador demócrata Joe Manchin en CNN. En algunos estados, más de una cuarta parte de los inquilinos tienen el pago del alquiler atrasado, según el centro de estudios Center on Budget and Policy Priorities.
Los estados del sur están entre los más afectados. A nivel nacional, alrededor del 16% de los hogares estadounidenses deben la renta, aproximadamente el doble de los que estaban en deuda antes de la pandemia.
