¿Es la región inglesa de Cornualles el nuevo El Dorado del litio? Esa es la apuesta de una empresa minera británica dispuesta a revivir una tradición ancestral aprovechando el auge de este mineral, indispensable para las baterías de los coches eléctricos.
Conocida por sus pintorescas playas y pueblos costeros, esta región del suroeste de Inglaterra acoge tierra adentro a la empresa Cornish Lithium, instalada en el emplazamiento de una antigua mina.
Su objetivo es extraer de sus cálidas aguas subterráneas suficiente litio para satisfacer la creciente demanda de baterías eléctricas, respetando el medio ambiente y defendiendo la industria británica.
Jeremy Wrathall, directivo de Cornish Lithium y antiguo banquero de inversión, se metió en el negocio en 2016, atraído por la revolución “verde” en los automóviles.
“Un amigo me dijo que se había encontrado litio en Cornualles y pensé que era algo que no se conocía en el Reino Unido“, explica a la AFP.
Pero el camino para la empresa no ha sido fácil. Tuvo que obtener los derechos de perforación de los propietarios de las tierras y luego encontrar la tecnología para llevar el agua a la superficie y recuperar el mineral.

