Un juez estadounidense desestimó una demanda del estado de Nueva York que acusaba al gigante petrolero ExxonMobil de engañar a inversores sobre el impacto financiero del cambio climático, al estimar que no presentó suficientes pruebas.
La decisión tiene lugar tras un juicio celebrado en octubre y noviembre en la corte estatal de Nueva York, muy seguido por organizaciones de defensa del medio ambiente y presentado como un test por expertos en derecho ambiental.
El exsecretario de Estado estadounidense Rex Tillerson, quien fue presidente de ExxonMobil entre 2006 y 2017, prestó testimonio durante horas para rechazar las acusaciones y explicar la manera en que la compañía contabilizó el cambio climático en sus cuentas.
El fallo de 55 páginas, divulgado ayer por el juez Barry Ostrager, es un golpe para la Fiscalía General del estado de Nueva York, cuya demanda contra ExxonMobil fue presentada luego de tres años de investigación.
Ese despacho acusaba a la estadounidense ExxonMobil, que cotiza en la bolsa de valores, de inducir al error a los inversores desde el año 2014, al no integrar totalmente en sus proyecciones los riesgos de legislaciones más duras sobre las emisiones de gases de efecto invernadero.
