Hijo de Salomón Barraza -quien patentara el Jabón Americano- Raúl y su padre forman un equipo unido, el cual en los últimos años ha logrado incorporar nuevas tecnologías a sus líneas de producción para poder competir e impulsar las exportaciones con fuerzas.
Hace 47 años Salomón fundó la compañía de jabones y detergentes Barraza & Cía. y hace 27 años Raúl asumió el cargo como gerente general.
Raúl Barraza -sentado en su oficina ubicada en San Miguelito- explica que no ha sido fácil mantener su industria a flote en Panamá. La crisis de los años 80 fue un período de gran incertidumbre económica que puso a prueba la capacidad de supervivencia de muchos empresarios.
Pero al cabo de los años, la empresa no solo no ha resbalado, sino que se orienta hacia fortalecer sus reconocidas marcas locales en los mercados de exportación.
"Nuestro sector estuvo en esos años muy afectado por el contrabando, que estaba institucionalizado y que nos hacía una competencia desleal", dice el empresario.
Aunque años después el país se normalizara, la industria ya no era la misma. La década de los 90 trajo la apertura de los mercados y la reducción en los impuestos de introducción de productos.
"Nos bajaron los aranceles gracias a un acuerdo de apertura pactado con la Organización Mundial de Comercio", recuerda Raúl.
Los Barraza se vieron obligados a tomar una decisión. Las opciones se limitaban a vender el negocio o arriesgarse y seguir fabricando sus jabones y detergentes bajo la marca de SIP y jabón Americano. Optaron por competir.
La familia Barraza ha mantenido el negocio de los jabones como tradición familiar desde los inicios de la República. Rodolfo Barraza, abuelo de Raúl, fundó el negocio en el año 1904 en Chiriquí, con la apertura de la fábrica La Eureka.
Desde entonces, el negocio se ha desarrollado "ante los retos de una férrea y constante competencia nacional e internacional", indica Raúl.
Ante la percepción de un deterioro económico del país, decidieron desarrollar un plan de expansión a partir del año 2000, pensando en la atención de los mercados de exportación.
Las inversiones en tecnología han permitido aumentar la capacidad de producción de la empresa a los niveles necesarios para la exportación. Solo así es posible el desarrollo y la conquista de los mercados externos, según el empresario. Las mejoras permiten que únicamente un 10% de la capacidad instalada de la fábrica se requiera para suplir el mercado local.
Sin embargo, hasta la fecha se ha logrado exportar sólo de manera esporádica a Jamaica, Cuba y el Caribe.
Uno de los impulsos de la inversión en planta y equipo de la empresa ha sido la nueva Ley de Desarrollo y Fomento Industrial, cuyo acto de sanción se realizó precisamente en los predios de Barraza & Cía el pasado miércoles.
Raúl solo tiene elogios para la nueva Ley, ya que han venido planteando "la situación delicada" del sector manufacturero ante el gobierno desde hace varios años.
Para Barraza y Cía, la incursión al mercado centroamericano ha sido difícil, y la empresa ha tenido que detener varias etapas de inversión que tenía proyectada.
Raúl Barraza asegura que ahora su empresa continuará invirtiendo y mejorando su plan de expansión.
"Podremos invertir los recursos para una mejor y mayor capacitación de nuestra fuerza laboral", afirma el empresario para "romper nuestras fronteras y ver nuestros productos en todos los mercados del mundo".

