El Fondo de Ahorro Panamá (FAP) generó entre enero y septiembre una ganancia bruta de $21.1 millones, según el último informe trimestral de la entidad.
Se trata de un resultado inferior al registrado el año pasado en el mismo periodo de tiempo, cuando las ganancias del FAP fueron de $54.5 millones.
Esto se explica por la evolución del mercado de capitales. La mayor parte de los activos del FAP están invertidos en títulos de renta fija, como bonos, considerados de bajo riesgo, pero que se han visto afectados por el aumento de la tasas de interés.
Abdiel Santiago, secretario técnico del FAP, explicó que “matemáticamente, cuando suben las tasas quiere decir que el valor del mismo bono baja”. Aunque el bono va a seguir generando el interés pactado, su propio valor se reduce.
Previendo que esta situación sucedería durante el año, el FAP ejecutó un movimiento táctico para reducir su exposición a activos de renta fija -aunque siguen dominando en la composición del portafolio-, y darle más protagonismo a los activos líquidos y a la renta variable.
Si no se hubiera hecho este movimiento, recuerda Santiago, los resultados habían sido más a la baja.
De hecho, el FAP apunta que durante el tercer trimestre del año los mercados accionarios registraron nuevamente máximos históricos y que el desempeño del Fondo estuvo liderado por el portafolio de acciones al generar un rendimiento de 11.55%.
Dentro de la estrategia de diversificación, el FAP ha incursionado en una pequeña porción en capital privado, que son inversiones en diferentes fondos de diferentes sectores económicos y con distintos niveles de madurez.
Al término de septiembre, el patrimonio del FAP se ubicó en $1,397.9 millones, lo que representa un aumento de $57.7 millones respecto al mismo momento del año anterior.
En 2020 el FAP transfirió $105 millones al Gobierno en el marco de la emergencia nacional provocada por la pandemia, pero el propio desempeño de las inversiones ha generado ganancias (solo en 2020 fueron $92.6 millones) para que el patrimonio regrese a niveles similares a los del cierre de 2019 ($1,393.1 millones).
Según la ley que rige el FAP, el Gobierno debe hacer transferencias al ahorro si los aportes del Canal de Panamá superan cierto nivel del producto interno bruto. Aplicando la regla, por los ejercicios de 2018, 2019 y 2020, el FAP debería haber recibido aportes por $411.5 millones, cantidad que a la fecha no ha sido transferida.

