Desde su creación en 2013, el Fondo de Ahorro de Panamá (FAP) ha reportado ganancias brutas acumuladas por $384 millones.
De este monto, el FAP ha transferido a las administraciones gubernamentales $237 millones; y de este total, $105 millones están relacionados con la pandemia.
El FAP cerró el segundo trimestre el 30 de junio de 2021 con cerca de $1,400 millones en concepto de activos netos (patrimonio).
El segundo trimestre tuvo un mejor comportamiento que el trimestre anterior cuando registró una pérdida bruta de $8.9 millones debido al movimiento alcista en las tasas de interés referenciales de mercado, los cuales incidieron negativamente en las valuaciones de los activos de renta fija del Fondo.
El rendimiento bruto (antes de costos) del año a la fecha fue de 1.3%, o $20.9 millones en ganancia bruta, informó la entidad.
El FAP sustituyó al Fondo Fiduciario para el Desarrollo y comenzó con un monto de $1,234 millones.
Sobre cómo es el procedimiento o en qué momento puede el Gobierno hacer uso de los dineros de este fondo, el FAP explicó que los retiros realizados por el Gobierno durante 2020 por $105 millones se destinaron a medicamentos y otros gastos relacionados con la pandemia de la Covid-19.
De ese total, $85 millones fueron para insumos médicos y para reforzar el programa “Fondo Solidario de Vivienda” del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial. También se destinaron $20 millones a la compra de vacunas bajo el convenio Covax.
El retiro de fondos del FAP está condicionado a los requisitos establecidos en la Ley del FAP en su artículo 5, para lo cual deberá cumplirse las siguientes condicionantes: 1) Debe estar activa la declaración del Estado de Emergencia por parte del Gobierno Nacional (Resolución de Gabinete N°11 de marzo de 2020); 2) El retiro solicitado debe estar asociado al estado de emergencia y debe exceder el 0.5% del producto interno bruto (PIB) del país; y 3) los activos del FAP, luego del retiro, no deberán ser inferiores al 2.0% del PIB nominal del año anterior.

