El Comité Federal de Mercado Abierto de la FED, tras la reunión de la semana pasada, anunció que no ajustará las tasas de interés de referencia en lo que resta del año. Sin embargo, dejó claro que en el 2022 habrá un ajuste al alza en dichas tasas, lo cual fue bien recibido por el mercado, pues reafirma la consolidación de la recuperación de la economía.
Para la FED, la recuperación marcha por un buen camino, por ende, no requiere del programa de compra de activos financieros que se creó con el objetivo de dotar de liquidez al sistema y estimular la economía en marzo del 2020, cuando inicio la pandemia de la Covid-19. Este programa terminará en marzo de 2022, tres meses antes de lo previsto, para dar paso a un proceso de ajuste en las tasas de referencia durante tres ocasiones en el año. De esta manera las tasas pasarían de estar en un nivel cercano a cero a poco menos de 1.0% al finalizar el 2022.
¿Cuál es la principal preocupación de la FED? La inflación, de hecho, la cifra de variación interanual del índice de precios al consumidor para noviembre pasado fue de 6.8%, la más alta desde 1982, época en que el incremento de precios era uno de los mayores problemas económicos.
Este incremento de precios tiene su origen en el exceso de oferta monetaria, la rápida recuperación del empleo y el incremento en los costos de transporte, debido a los problemas en la cadena de suministro.
La preocupación de la FED sobre la inflación, es compartida por otros bancos centrales del mundo, quienes han anunciado aumentos en sus tasas de referencia para contrarrestar los efectos del incremento de precios. Entre los bancos centrales que han endurecido su política monetaria, se encuentran algunos de la región como el Chile, México, Brasil, Colombia e incluso Costa Rica.
¿Qué implicaciones podría tener un escenario de política monetaria más restrictiva?
Fortalecimiento del dólar norteamericano vs otras monedas. Con el incremento en las tasas de interés en USA, la cotización de dólar vs otras monedas se fortalece, favoreciendo las exportaciones de la región hacia los Estados Unidos, sin embargo, para Panamá, se encarecería su oferta exportable a mercados como Colombia, Perú, México, Brasil, Costa Rica, entre otros.
Incremento en los rendimientos requeridos. Los inversionistas presionaran al alza los rendimientos requeridos en los instrumentos de deuda pública, encareciendo el costo de financiamiento para los gobiernos de la región. Debido a la pandemia, los gobiernos hicieron mayor uso del endeudamiento,
pasando la relación deuda/PIB de 68% en el 2019 a 73% en el 2022, por ende, no solo costarán más los nuevos financiamientos, sino que repagar los mismos conllevará el uso de más recursos, tendencia que incluye a Panamá, que deberá enfrentar amortizaciones en los próximos años.
Aunque los niveles de tasa aún con los potenciales incrementos siguen siendo bajos, nos acercamos a la finalización del ciclo de tasas de interés cero.
El autor es financista
