La empresa de gestión de residuos estadounidense Stericycle aceptó pagar más de 84 millones de dólares para zanjar investigaciones sobre el soborno de funcionarios en Brasil, México, y Argentina, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Según documentos judiciales, Stericycle, con sede en la ciudad de Lake Forest, en el estado de Illinois (noreste), llegó a un acuerdo de procesamiento diferido (DPA, por sus siglas en inglés) de tres años con el Departamento de Justicia tras ser acusada de violar la normativa antisobornos en el extranjero y de irregularidades en el libro de registros, informó el ministerio en un comunicado.
Un DPA permite suspender el enjuiciamiento por un periodo definido bajo ciertas condiciones.
“Hoy Stericycle asumió la responsabilidad por sus prácticas comerciales corruptas (que consistían en) pagar millones de dólares en sobornos a funcionarios extranjeros en varios países”, afirmó el fiscal general adjunto Kenneth A. Polite Jr. de la división de lo penal del Departamento de Justicia, citado en la nota.
La empresa también tenía libros y registros falsos para ocultar pagos corruptos e indebidos realizados por sus subsidiarias en Brasil, México y Argentina, añade.
La compañía ha confesado haber pagado alrededor de 10.5 millones de dólares en sobornos a funcionarios de agencias gubernamentales y otros organismos en esos tres países para obtener y conservar negocios y otras ventajas en relación con la prestación de servicios de gestión de residuos.
Esta práctica le reportó al menos 21.5 millones de dólares en ganancias, informa el comunicado.

