El Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió un informe en el que urge a los principales contaminadores del mundo a adoptar un precio mínimo internacional del carbono, una medida que ofrece una “perspectiva realista” para combatir el cambio climático.
El organismo multilateral dijo que existe un gran consenso en torno a que el precio del carbono es la herramienta política más importante para lograr los drásticos recortes de emisiones necesarios para limitar el calentamiento global a 2 °C para 2050.
Pero en este momento, cuatro quintas partes de las emisiones siguen sin cotizarse y el precio promedio mundial del carbono es de solo 3 dólares por tonelada, muy por debajo del nivel necesario para incentivar la eficiencia energética y reconducir la innovación hacia tecnologías verdes.
El informe del FMI evaluó diferentes escenarios y da el ejemplo de un acuerdo entre seis participantes: Canadá, China, la Unión Europea, India, Reino Unido y Estados Unidos.
El precio fijado podría variar en función del grado de desarrollo del país: 75 dólares mínimo para los países ricos; 50 dólares para las economías emergentes de ingresos altos; y 25 dólares para las de ingresos bajos.
Este plan permitiría lograr una reducción del 23% de las emisiones para 2030.
El informe sugirió que el plan podría ser lanzado por el G20 antes de ampliarse a otros mercados.
Poner precio a la tonelada de carbono que se libera a la atmósfera es una forma de gravar las energías más contaminantes e incentivar así a consumidores y empresas a utilizar energías limpias.
El objetivo inicial sería cumplir con la meta del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de reducir las emisiones entre un cuarto y la mitad para fines de esta década.

