Yogur, queso, leche y carne son los derivados comerciales de la actividad caprina. Por eso, el sueño de la Asociación de Pequeños Productores de Cabras y Ovejas de la provincia de Coclé es llegar a multiplicar sus rebaños para aumentar la producción y luego, entrar al plan de industrializar estos subproductos que gozan de una buena acogida.
Por el momento, los criadores generan algunos subproductos, pero de forma artesanal, dijo su presidente Héctor Morán.
Esos productos son comercializados entre las colonias de residentes extranjeros, como árabes e indostanos, así como en restaurantes y cadenas de hoteles que están entre los clientes que consumen la carne de estos animales.
La asociación reúne a 27 productores distribuidos en Penonomé, Cañaveral y Santa María, y cuentan desde 2007 con fincas en donde tienen entre 200 y 250 ovejas y 100 cabras de la raza Peliguey y criollas.
Para aspirar a desarrollarse a plenitud, los productores deben primero superar varias limitaciones, entre las que se cuenta la consanguinidad de la población caprina y la falta de padrotes de buena calidad genética, dijo Morán.
Para impulsar la cría y ceba de los animales, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) ofreció una ayuda, la cual fue aceptada por los productores.
José Pacheco, director del Mida en Coclé, explicó que se puso en marcha un programa en donde se prepara un sitio para establecer una cuenca de producción de cabras, que está ubicada en la comunidad de Cañaveral de Penonomé.
Lo de la cuenca, añadió, no es más que aglutinar la población caprina y ovina en un solo lugar para permitir aplicar asistencia técnica, mantenimiento y la propia comercialización de los productos que genere el grupo.
Hay empresas lácteas ubicadas en la región que confrontan problemas de desabastecimiento y están dispuestas a comprar toda la producción de leche, reiteró Pacheco.
El Mida, agregó, se compromete a mejorar la técnica y, para ello, ya trasladó un ejemplar de la raza Alpino para la asociación, a fin de obtener pie de crías fuertes, robustas y de raza pura.
Ramón Riera, un experto en crías de cabras y ovejas, señaló que se necesitan unos 100 animales en producción (hembras) para sostener un movimiento diario de ordeño. El experto en temas pecuarios agregó que las razas Alpino y Saanem son las ideales para tener éxito. De hecho, ya las fincas tienen un ejemplar de estas especies en sus hatos.

