La producción industrial británica subió menos de lo esperado en abril tras caer en los últimos tres meses, mostraron datos oficiales que sugieren que la economía ya tenía dificultades para ganar impulso incluso antes del resultado poco concluyente de las elecciones.
La Oficina Nacional de Estadísticas británica dijo que la producción industrial subió un 0.2% en abril, frente al mes anterior, mucho menos que el 0.8% estimado por analistas, y se contrajo durante un período de tres meses por primera vez desde noviembre.
El sector manufacturero, que forma parte de la producción industrial, registró un aumento de 0.2% en abril, comparado con una previsión de crecimiento de 0.9% en un sondeo de Reuters.
El sector de la construcción también tuvo un desempeño más débil de lo esperado.
El país enfrenta más turbulencia política luego de unos comicios en los que la primera ministra, Theresa May, no logró obtener la mayoría parlamentaria a la que apostaba al convocar elecciones anticipadas semanas atrás para fortalecer su mandato.
La economía británica se desaceleró drásticamente en los primeros tres meses de 2017, al registrar el peor desempeño del grupo de las siete naciones más desarrolladas del mundo, luego de haber superado al resto de los miembros del G-7 en 2016, a pesar del impacto de la votación a favor del brexit.
En los tres meses anteriores a abril, la producción industrial bajó un 1.2%, la primera caída de esa magnitud desde noviembre, y la producción manufacturera bajó un 0.7%.
Desde hace tiempo se prevé que la creciente inflación y el bajo crecimiento de los salarios lastrarían la economía a lo largo del año, y ahora la nación deberá lidiar con una mayor tensión política tras el inesperado fracaso de May y el incierto devenir de las negociaciones para salir finalmente de la UE.
