Hoy se conmemora el día del trabajo con heridas profundas en el plano laboral. El Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec) da cuenta que 288 mil 951 trabajadores perdieron sus fuentes de ingreso en 2020, lo cual representa el 15% de la población ocupada.
El confinamiento ordenado a raíz de la pandemia de la Covid-19 destruyó la fibra de un mercado laboral que ya venía mostrando signos de agotamiento.
Ahora, “reconstruir la economía y recuperar esos empleos implicará la mayor necesidad que tenemos”, reconoció Roberto Tribaldos, presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (Apex).
De allí que Tribaldos vea con optimismo la importancia que se le ha dado a los sectores industrial y agropecuario como dos motores de empleo en el plan de reactivación económica liderado por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep).
“ El sector productivo juega un papel importante en la generación de empleo, con lo cual se evita que siga migrando mano de obra del campo que no podrá encontrar empleo en la ciudad”.
Roberto Tribaldos presidente de Apex
Dicho paquete de 47 propuestas presentado al Órgano Ejecutivo empieza a tomar fuerza luego de aprobarse esta semana la estructura organizacional, la metodología de trabajo y las comisiones formadas por el sector público y privado que estarán al frente de la ejecución del plan.
En el paquete de propuestas se estructuró y presentó un plan de inversiones que suma exactamente $4,337 millones, las cuales generarían 139 mil 557 empleos directos, 68 mil 278 plazas indirectas y otras 94 mil 855 inducidas.
En total, serían 302 mil 690 nuevos empleos que, de concretarse, se convertirían en un enorme neumático de repuesto para sectores con grandes necesidades, considerando que 4 de cada 5 trabajadores que perdieron su empleo ganaba menos de $750 al mes, de acuerdo con las estimaciones que se derivan de las encuestas del Inec.
Todavía el Conep no ha revelado el detalle o listado de las inversiones que visualizan en su plan, pero se conoció que el menos el 75% estaría en manos del sector privado, mientras que el Estado estaría a cargo del porcentaje restante a través de inversiones previamente planificadas.
“Resolver el problema estructural del empleo requerirá de la puesta en marcha de medidas complementarias para crear las condiciones de seguridad jurídica y sostenibilidad laboral”.
René Quevedo, Consultor empresarial
Lo que sí se puede advertir en el plan del Conep es que 3 de cada 4 de los nuevos empleos directos, indirectos e inducidos que se pretenden generar vendría de los sectores agropecuario e industrial, lo cual implica un importante énfasis en la seguridad alimentaria.
Tribaldos espera que repunten las agroexportaciones y que Panamá le saque provecho a sus fortalezas en la rama logística y su posición geográfica para llegar a más mercados.
Recuerda que un gran desafío para hacer sostenible las plazas de trabajo es lograr que la agricultura genere valor agregado. “Este es el gran reto que tenemos”, puntualizó.
Las propuestas planteadas por Conep se desglosan en 16 de naturaleza transversal y efectos multisectoriales y 31 de carácter sectorial, como por ejemplo en energía, mercado financiero, industrias y construcción.
En el sector industrial se espera generar un plan de desarrollo para las exportaciones de bienes nacionales, implementar un esquema de ventanilla única para la facilitación de los trámites de la industria nacional y definir como prioridad la compra de productos de fabricación nacional en las adquisiciones del Estado.
Para el agro se ha priorizado reestructurar el Fondo Especial de Compensación de Interés (FECI) y reactivar el programa de trazabilidad para la ganadería.

Dado el peso específico que tendrían las actividades agropecuarias y agroindustriales sobre la generación de empleo a corto y mediano plazo, es imperativo comenzar a la brevedad posible a articular los proyectos y encadenamientos productivos en estos sectores, precisó René Quevedo, consultor empresarial y especialista en mercado laboral.
El plan del Conep no detalla, al menos en esta etapa, los tiempos de ejecución de la propuesta, pero cuando hablan de inversiones a corto plazo se entendería que se refieren a un año y medio.
Se esperaría que en las comisiones de trabajo recientemente creadas determinen y revelen los cronograma de ejecución e incluso se adicionen más propuestas.
Quevedo precisó que 74% de los empleos agrícolas y 53% de los empleos industriales provienen de emprendimientos, por lo que se asumiría que se quiere dar un impulso a los microempresarios en estas áreas, así como a las cooperativas y asociaciones de productores a nivel nacional, lo cual plantearía un impacto social importante.
Además, las estadísticas indican que 70% de todos los empleos en Panamá viene de trabajadores informales y empresas con menos de 20 colaboradores.
“La catástrofe laboral que vive el país tiene rostro de gente humilde, por lo que todas las propuestas concretas y medibles para generar empleo a corto y mediano plazo deben ser alentadas, consideradas y enriquecidas con el aporte de todos, pues la crisis nos afecta a todos”, sentenció Quevedo, quien advirtió que ideologizar o visualizar la coyuntura como algo de “buenos y malos, ricos y pobres, víctimas y victimarios, derechas e izquierdas”, no inyectará ni un dólar a la economía ni generará ni un empleo. “Por el contrario, sólo asegurará que el impacto socioeconómico de la pandemia sea peor que el sanitario y más gente muera de hambre que de la Covid-19”.


