Después de que una investigación descubriera que había usado su alto cargo en el Banco Mundial (BM) para manipular datos a favor de China, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, emitió ayer un comunicado en el que nuevamente niega cualquier mala conducta y rechaza el informe.
“Permítanme ser clara: las conclusiones están equivocadas. No presioné a nadie para que modificara ningún informe. No hubo absolutamente ningún quid pro quo relacionado con la financiación del BM”, escribió Georgieva en un comunicado.
Una investigación independiente publicada la semana pasada encontró que durante su tiempo como directora ejecutiva del BM, Georgieva estuvo entre los principales funcionarios que presionaron al personal para cambiar datos en beneficio de China, en la edición de 2018 de “Doing Business”, el informe estrella del banco.
Desde entonces, el banco rechazó el informe, mientras que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos calificó los hallazgos como “serios”.

