Apostar al bitcóin y otras divisas virtuales es arriesgado, legalmente incierto, pero potencialmente muy lucrativo. Ante este dilema, los gigantes de Wall Street avanzan entre entusiasmo y escepticismo.
El presidente del mayor banco estadounidense, JPMorgan Chase, tiene una visión definida sobre el asunto. “Si me piden mi consejo, les diría que no se acerquen“, sostuvo Jamie Dimon a fines de mayo durante una audiencia parlamentaria.
Pero “no es mi papel decirle a la gente cómo gastar su dinero“, añadió. Su banco estudia actualmente cómo ayudar a sus clientes a ingresar en el campo de las criptomonedas.
Impulsadas durante la pandemia por algunos inversores pequeños con tiempo y dinero, las monedas virtuales se dispararon en 2020 e inicios de 2021.
El tradicional gestor de carteras State Street anunció el jueves la creación de una división dedicada a activos digitales. El miércoles, el presidente de la casa de corretaje en línea Interactive Brokers afirmó que sus clientes podrán cambiar criptomonedas en su sitio para el final del verano boreal.
Como sus competidores Charles Schwab y Fidelity, Interactive no permite actualmente adquirir monedas virtuales como el bitcóin y el ethereum, pero ofrece productos financieros vinculados a estos valores que evitan que el inversor los tenga directamente en su cartera.
La firma ForUsAll, que gestiona fondos de retiro de unos 70 mil empleados, hizo el lunes un acuerdo con Coinbase para permitir a sus clientes que incluyan 5% de criptomonedas en sus fondos. El banco de negocios Morgan Stanley indicó en marzo que permitirá a sus clientes más ricos invertir en fondos en bitcóin. Y Goldman Sachs lanzó recientemente un equipo dedicado al corretaje de criptomonedas.

