HORACIO ESTRIBI negocios@prensa.comHace dos semanas, en la primera entrega del presente artículo, hablábamos sobre la globalización y la economía panameña: riesgos y oportunidades.
Hoy, en su segunda mitad, abordaremos dos realidades específicas que conducen a la integración global.
Para enganchar nuestro vagón al tren de la globalización, se requiere dos elementos cruciales: competitividad y evolución de la cultura empresarial. Veamos cada elemento detenidamente
Competitividad
Se define competitividad como la capacidad organizacional para sobrevivir, permanecer y/o crecer en un mercado. Para lograr la competitividad se requiere, entre otras cosas: ser productivo, ser rentable, tener y mejorar constantemente el talento humano y aplicar de manera coherente la tecnología. Todo esto para mantener y ampliar la base de clientes.
Lo anterior es posible si la empresa ha creado ventajas competitivas con respecto a sus competidores.
Las ventajas competitivas se identifican, a los ojos de los clientes, como características de productos, servicios o empresas que los diferencian positivamente de los demás.
Estas ventajas competitivas se obtienen a través de mejores costos y precios, soluciones diferenciadas para los clientes y una clara identificación de sus nichos de mercado.
Para ser competitivo se requiere que el cliente perciba diferencias positivas en factores como: calidad, tipo de servicio, estilo, tiempos de entrega, valores agregados, aplicación de tecnologías, precios y facilidades de pago, variedad, conveniencia, flexibilidad; etc.
Para crear las ventajas competitivas se requiere buenos indicadores financieros, garantizados con eficiencia y eficacia.
La eficiencia se define como la capacidad empresarial para la integración de su talento humano, procesos y tecnología, aplicados a las diferentes actividades de gestión para generar soluciones a sus clientes con el menor costo y gasto posible.
La eficacia es un generador de competitividad que se basa en la optimización de los resultados que obtienen las organizaciones frente a sus clientes y usuarios.
Para obtener un alto nivel de eficacia se requiere: escuchar la voz del cliente, dedicar recursos a la investigación y desarrollo, integrar los esfuerzos con las organizaciones que componen la cadena de valor.
Para obtener un alto nivel de eficacia se requiere: escuchar la voz del cliente, dedicar recursos a la investigación y desarrollo, integrar esfuerzos con las organizaciones que componen la cadena de valor, y ejecutar acciones coherentes de comercialización.
Dicho esto, es necesario preguntarnos cuales son los aspectos de la gerencia integral para alcanzar la competitividad
Estrategia organizacional, que incluye la identificación de: misión, visión, caracterización (diagnóstico interno y externo) y la construcción de un diseño estratégico.
Estructura organizacional, que incluye: estructura organizativa, procesos, funciones y uso apropiado de la tecnología.
Cultura organizacional, que incluye elaboración de: perfiles culturales y de habilidades y competencias del personal, y el desarrollo del talento humano dentro del estilo de la cultura estratégicamente seleccionada.
Con el objeto de lograr cambios para ser más competitivos muchas empresas han aplicado herramientas como: reingeniería de los procesos; mejoramiento continuo o total de calidad y/o; reducción del tamaño o estructura de la empresa (downsizing), sin obtener en muchos casos el éxito esperado.
Una de las razones más evidentes de estos fracasos es que estas metodologías no han sido capaces, por sí solas, de vencer la resistencia al cambio de los individuos que componen los diferentes niveles de la estructura de la organización.
Es por ello que resulta imprescindible incluir dentro de los procesos de transformación el diagnóstico de la cultura organizacional, el manejo de un cambio o fortalecimiento de la cultura y el monitoreo periódico de esa cultura.
Cultura organizacional La cultura organizacional es el conjunto de valores, creencias y entendimientos importantes que los integrantes de una organización tienen en común. La cultura ofrece formas definidas de pensamiento, sentimiento y reacción que guían la toma de decisiones y otras actividades de los participantes en la organización.
Se ha encontrado una relación entre los efectos de la globalización y el desarrollo organizacional, siendo la variable de mayor importancia el requerimiento de ser más competitivos.
También se han identificado como retos y oportunidades de la globalización otros factores como la transparencia administrativa y la necesidad de mantenerse tecnológicamente al día, los cuales tienen impacto en la competitividad, y pueden ser directamente ligados a actitudes, creencias y competencias de la gente dentro de la organización. Estas relaciones se comprenden mejor al profundizar el estudio de cultura organizacional.
Para comprender mejor el alcance que dentro de las organizaciones tiene la cultura, se presenta un conjunto de definiciones extraídas de los textos de Administración y publicaciones en internet.
La mayoría de estas definiciones comparten conceptos comunes al subrayar la importancia de los valores y creencias, y su efecto sobre el comportamiento personal de los miembros integrantes de las organizaciones.
