Los gobernantes comunistas de Cuba dijeron que aliviarán las restricciones a la importación de alimentos y medicinas y se comprometieron a “aprender” de las inusuales protestas masivas del fin de semana.
El Gobierno levantará temporalmente los límites y aranceles sobre alimentos, artículos de higiene como champú y jabón, y medicamentos que traigan los viajeros a la isla, dijo el primer ministro, Manuel Marrero, en un evento transmitido por televisión local. Desde ahora hasta el 31 de diciembre de 2021, los únicos límites serán los impuestos de las aerolíneas, dijo.
La concesión está diseñada para ayudar a aliviar la escasez que desató los disturbios, en los que miles de personas salieron a las calles para exigir libertad y comida, en medio de apagones continuos y una inflación vertiginosa. La economía de la isla comunista se contrajo un 11% el año pasado a raíz de la pandemia, el peor desempeño desde el colapso de la Unión Soviética.
Muchos cubanos dependen de amigos y familiares en el extranjero, especialmente en Estados Unidos, para que les traigan productos básicos que son difíciles de conseguir en casa. El Gobierno ha culpado durante décadas al embargo comercial de EU por la escasez, pero también impone límites o impuestos a los artículos que los cubanos pueden entrar al país.
Durante el mismo evento televisado, el presidente, Miguel Díaz-Canel, reconoció las deficiencias del régimen que lleva en pie 62 años ya.
