El gobierno de Ecuador remitió al Parlamento un paquete de reformas con el que busca recaudar unos 700 millones de dólares para reactivar la economía del país, en crisis agravada por la pandemia.
La economía ecuatoriana ostenta una deuda pública total de 63 mil millones de dólares (63% del PIB) y un déficit fiscal de 7 mil millones de dólares.
Para su reactivación, el gobierno procura la contribución especial durante dos años a unas 20 mil personas con patrimonios mayores a 500 mil dólares y por una sola vez a empresas con más de un millón de dólares.
“Se estima que las contribuciones objeto de esta ley significarán un impulso de al menos $700 millones para la sostenibilidad fiscal del Estado”, consta en el documento entregado personalmente por el presidente Guillermo Lasso a la Asamblea Nacional.
Para ello, el proyecto contempla la eliminación de determinados impuestos y requiere “que los que más tenemos aportemos más para salir de la crisis”, manifestó el gobernante.
Lasso, un exbanquero de 65 años, considera la aprobación del paquete de “fundamental importancia para mejorar la vida de millones de personas”. También propone bajar las deducciones del impuesto a la renta para los que ganan más de 24 mil dólares al año, quienes aportarán 137 dólares al año, precisó. El desempleo y subempleo han crecido a un punto dramático, preocupante e insostenible, indicó Lasso.
Según cifras oficiales 5.8 millones de ecuatorianos no tienen trabajo fijo y se calcula que anualmente hasta 200 mil jóvenes quedan desempleados.
El proyecto plantea el teletrabajo y contratos alternativos por hasta 4 años, frente a los indefinidos que actualmente rigen y que dificultan la contratación en medio de la crisis por la pandemia. Con ello se pretende generar dos millones de nuevos empleos.

