Google, que recientemente aumentó las tarifas publicitarias en el Reino Unido debido a un nuevo impuesto digital, advirtió que la nueva legislación de la Unión Europea (UE) podría terminar perjudicando a los usuarios.
La Comisión Europea, el órgano ejecutivo del bloque, está lista para dar a conocer a finales de año una ley de servicios digitales que incluirá nuevas reglas para las “plataformas de acceso”, o poderosas empresas en línea con posiciones dominantes en el mercado que dificultan la competencia de los rivales.
Soluciones radicales como “decisiones que prohíban o exijan realizar cambios o mejoras a productos, que involucren inversiones a gran escala, podrían tener ramificaciones financieras significativas, y perjudicar a los usuarios”, dijo Google en una presentación ante la comisión.
El impacto de la regulación en los usuarios ya se ha visto en el Reino Unido, donde Google aumentó sus tarifas de publicidad en 2%, en respuesta al reciente impuesto a los servicios digitales del Gobierno.
El poder de mercado de Google ha sido el blanco de poderosos reguladores antimonopolio de la Unión Europea, lo que ha generado miles de millones de euros en multas.
