Ante la rápida propagación de la variante ómicron, las grandes empresas estadounidenses se ven obligadas a fortalecer su arsenal anticovid y retrasar el regreso al trabajo presencial.
Entre los grupos más duros figura Google, que a principios de mes notificó a sus empleados que no les pagará o que incluso podrán ser despedidos si no declaran su estado de vacunación más allá de cierta fecha, de acuerdo con un documento interno al que accedió CNBC.
El gigante de los buscadores pospuso indefinidamente el regreso a la oficina de sus ingenieros y desarrolladores, inicialmente previsto para enero.
Por su parte, Meta (empresa matriz de Facebook) ofrece a sus empleados la posibilidad de elegir el lugar de trabajo que mejor se adapte a sus necesidades. Se espera que Amazon, que había sugerido el regreso al trabajo presencial al menos tres días a la semana desde 2022, haga nuevos anuncios en enero, dijo una fuente.

