Las cotizaciones del petróleo cayeron más de 30% en lo que va del año, pero tal vez lo peor esté por venir, en un mercado en el que el coronavirus lastra la demanda, advierten expertos.
Para contener la caída de precios en medio de un descenso del consumo de crudo en el mundo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), reunida esta semana en Viena, propuso a sus socios cortes adicionales de producción.
Amenaza mundial, riesgo de recesión
Con el golpe al crecimiento económico que significa el coronavirus, los agentes de mercado esperan que la caída de precios continúe para el crudo.
“Los riesgos de recesión son fuertes. Históricamente, las recesiones hacen bajar los precios del petróleo“, recordó James Williams de WTRG-Economics.
Pero Rusia, principal aliada del cartel, se opuso a la propuesta. El resultado: el barril de WTI cayó más de 10% el viernes en Nueva York y el barril de Brent del Mar del Norte más de 9% en Londres, mínimos en cuatro años.
La idea de la OPEP, apoyada por Arabia Saudita, consistía en reducir 1.5 millones de barriles la extracción diaria del oro negro hasta fin de año.
La OPEP incluso propuso que sus socios extra cartel soportaran solo un tercio del recorte.
Principal aliado del cartel de productores, “Rusia no mordió la carnada”, consideró Andrew Lebow de Commodity Research Group, quien recordó que la economía rusa, más diversificada que la de los socios de la OPEP, es menos dependiente del petróleo.
Segundo productor mundial de crudo por detrás de Estados Unidos y delante de Arabia Saudita, Rusia basó sus previsiones presupuestales en un barril a 42,4 dólares y se muestra satisfecho con el nivel actual de precios.
Para los productores rusos, todo barril retirado del mercado supone un descenso de ingresos y el riesgo de ceder partes de mercado a Estados Unidos, que inunda el planeta con su petróleo de esquisto.
Desde diciembre, el recorte de producción de la OPEP y sus socios alcanza los 1.7 millones de barriles diarios, en un contexto de oferta excedentaria.
Estados Unidos, competidor de Rusia, extrae 13 millones de barriles diarios y exporta entre tres y cuatro millones.
