La cartera crediticia local alcanzó en noviembre de 2019 los $55,723 millones, cifra que representa un 2% o $1,097 millones de aumento respecto al mismo momento del año anterior.
La cartera hipotecaria no solo es la de mayor tamaño, con $17,716 millones de saldo, también es la que más crece ($848 millones), siendo el componente más dinámico de la cartera de crédito local. Le sigue la cartera de consumo personal, con un crecimiento de $594 millones, para totalizar $12,546 millones.
Dentro de la cartera hipotecaria, destacan los préstamos residenciales, que registraron un saldo de $15,784 millones, un 6.4% de crecimiento interanual.
Según la Superintendencia de Bancos, este dato refleja “el importante stock de colocación de proyectos residenciales, que todavía tienen salida a través de financiamiento hipotecario”.
Por tipo de préstamo, el saldo hipotecario de viviendas dentro de los intereses preferenciales llegó a $6,109 millones, con un crecimiento respecto al año anterior de $958 millones (18.6% interanual), mientras que el segmento de hipotecas que no cuentan con el subsidio del interés preferencial se ha visto más afectado por la desaceleración económica y el saldo se contrajo en $90 millones, al pasar de $8,710 millones en noviembre de 2018 a $8,620 en el mismo mes de 2019.
En el caso de las segundas viviendas, el saldo se incrementó y pasó de $969 millones en noviembre de 2018 a $1,055 millones al término de noviembre de 2019.

