El IFC, miembro del Grupo Banco Mundial, culminó el 2021 con más de $1,008 millones invertidos, incluyendo financiamiento a corto plazo en América Central.
De acuerdo con la entidad, los fondos fueron principalmente destinados a expandir el acceso a crédito para pequeñas y medianas empresas (Pymes), en un intento de contribuir a reducir la brecha de financiamiento en la región.
Del total invertido en Centroamérica, 19% corresponde a fondos movilizados de otros bancos multilaterales de desarrollo y comerciales.
“La pandemia ha golpeado muy duro a la región centroamericana, en términos de salud y economía. Pero en un contexto sin precedentes, aplaudo la capacidad de las empresas de transformarse para responder a los retos de los países donde operan”, apuntó Sanaa Abouzaid, gerente de IFC en Centroamérica.
IFC desplegó más de $139 millones en financiamiento para aumentar la capacidad de instituciones financieras de otorgar préstamos a Pymes que han visto afectada su liquidez. En este contexto se beneficiaron el Banco Agromercantil, BanPro, Banco Agrícola y Davivienda en Guatemala, Nicaragua, El Salvador, y Costa Rica. Centroamérica también fue el escenario de la primera inversión de IFC enfocada en viviendas para mujeres, asociándose con Global Bank en Panamá para aumentar los préstamos hipotecarios a mujeres de bajos y medianos ingresos.
En el mundo del comercio y las exportaciones, IFC se alió con Comasa y Grupo Mercon, empresas agrícolas, para otorgar financiamiento para implementar prácticas agrícolas climáticamente inteligentes.

