Los granjeros franceses condujeron ayer sus tractores por algunos centros urbanos y bloquearon carreteras en rechazo a un aumento de las importaciones agrícolas desde Sudamérica, aumentando la presión sobre el presidente Emmanuel Macron los días previos a una tradicional feria campesina en París.
La agricultura se ha convertido en un obstáculo en las negociaciones entre la Unión Europea y el bloque de países sudamericanos Mercosur para alcanzar un extenso acuerdo comercial.
Las fricciones en particular apuntan a cuánto acceso debería dar la UE a la carne de res de América del Sur.
Reportes que aseguran que los negociadores de la UE aumentaron su oferta de acceso para la carne del Mercosur han enfurecido a los agricultores de los principales centros ganaderos europeos, como en Francia, donde dicen que la carne sudamericana, que es más barata, no cumple con los mismos requisitos sanitarios y normas medioambientales de la UE. Las preocupaciones por las conversaciones con el Mercosur están aumentando las tensiones en el sector agrícola francés, después de que planes para reajustar los subsidios a los desfavorecidos cinturones campesinos provocaran protestas en las últimas semanas.
“El señor Macron está cumpliendo sus promesas sobre el tema de los precios pagados a los agricultores”, dijo Christiane Lambert, directora del principal sindicato francés de granjeros, la FNSEA, al canal de noticias BFM TV.
“Pero no puedes decir a la gente que eleve la gama, produzca bienes de calidad y luego abrir las amplias fronteras de Europa a productos que competirán usando estándares de calidad diferentes. Esta es la inconsistencia que queremos resaltar”, agregó.
