Los empleadores de Italia dependen cada vez más de los trabajadores temporales, lo que resta brillo a la cifra positiva de empleo y marca un punto débil en la recuperación económica.
Si bien la cifra de personas con empleos se encuentra en un nivel récord y el desempleo cayó en noviembre a su nivel más bajo en cinco años, un análisis de los tipos de trabajo cuenta una historia más compleja.
Alrededor de 1.1 millones más de italianos están empleados ahora frente a la cifra de la última reforma del mercado laboral, cuando el país ofreció incentivos por contratos indefinidos.
Pero casi 6 de cada 10 son trabajos temporales, de acuerdo con los cálculos de Bloomberg News basados en datos de la oficina de estadísticas.
Las cifras podrían tener un significado adicional a medida que los partidos políticos preparan sus campañas para las elecciones generales del 4 de marzo.
Los partidos de la oposición se centrarán en la trayectoria de la política económica del gobierno, liderado por el Partido Demócrata, y las preguntas sobre la calidad de los empleos creados jugarán a su favor.
El ex primer ministro Silvio Berlusconi, líder de un bloque de partidos de centroderecha con casi un 40% de apoyo en las encuestas, ha hecho un llamamiento esta semana a una revisión del código laboral, citando la cantidad de empleos temporales.
El Movimiento Cinco Estrellas, el partido único más fuerte en todas las encuestas de intención de voto, ha hecho un llamamiento similar, sumando presión al Partido Demócrata.
Como en otros muchos países europeos, el Gobierno italiano ha tratado de sofocar los empleos temporales, pero aún así estos han aumentado. Para reducir el uso de contratos a tiempo parcial y temporales, el gobierno podría considerar una nueva ronda de incentivos para las empresas tras la eliminación de una medida anterior introducida por primera vez en 2014, dijo el ministro de Finanzas, Pier Carlo Padoan, en una entrevista con el diario Corriere della Sera.
