El sistema bancario es un espejo de la economía. El otorgamiento de préstamos locales dimensiona qué tan rápido se está dando la recuperación o qué tan lentas van las cosas internamente.
En tanto, el comportamiento de los créditos modificados a raíz de la pandemia también son un reflejo de cómo se han ido normalizando los ingresos de las empresas y las familias para hacerle frente a las deudas bancarias.
Así las cosas, de acuerdo con las estadísticas de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP), el crédito destinado al sector local registró un saldo de $55,392.8 millones, lo que representa un incremento de $694.3 millones o 1.3% al mes de noviembre de 2021.
En el caso de la cartera de consumo y del sector primario, la mayoría de los segmentos mejoraron su desempeño. Los saldos de los préstamos a la agricultura aumentaron 8.1%, los destinados a la ganadería 3.4%, mientras que los de consumo crecieron 4.2%, por citar algunos ejemplos.

Por su parte, por primera vez, en medio de la pandemia, los segmentos de comercio e industria se situaron en terreno positivo.
Los préstamos al comercio crecieron 1%, mientras que la industria reportó una ligerísima alza del 0.6%.
La SBP espera que a medida que se vaya normalizando la movilidad de las personas esto incida positivamente en la recuperación de los ingresos de las empresas, en el cumplimiento de las deudas asumidas durante la pandemia y, al mismo tiempo en mayores facilidades de créditos.
El país se encuentra en medio de una cuarta ola de contagios, con la llamada cepa Ómicron.
Según las últimas cifras disponibles del regulador bancario, los préstamos nuevos acumulados de enero a noviembre de 2021 totalizaron $15,959 millones, lo que representó un aumento del 17% comparado con el mismo período un año antes, cuando el país estaba sumido en una profunda crisis producto del confinamiento como medida gubernamental para contener los contagios del coronavirus.

Créditos modificados
El saldo de los créditos modificados o que son objeto de alivio financiero disminuyó 51.9%, pasando de $24,773 millones a $11,914 millones de noviembre de 2020 a igual periodo en 2021.
Ha sido un enorme salto y su reducción pondera la capacidad de organización y priorización que le han dado muchos clientes a sus créditos a pesar de las adversidades.
Refleja también la generación de ingresos de personas que han podido volver a sus puestos de trabajo, de la mano de la apertura de negocios y actividades entre 2020 y 2021, después de un largo periodo de confinamiento.
En este escenario, el superintendente de Bancos, Amauri Castillo, precisa que es importante poner en contexto las cifras, considerando que del total de la cartera local registrada en el sistema bancario nacional, (que a noviembre ascendía a $55,392.8 millones), el 78.5% o $43,478 millones se mantiene bajo parámetros regulatorios convencionales.
Es decir, que los $11,914 millones en créditos modificados representan 21.5% de la totalidad de esta cartera.
Castillo indica que es buen síntoma la disminución del segmento de préstamos modificados, pues denota la capacidad de conversación y el acercamiento que han tenido clientes y bancos, pero reconoce que la generación de nuevos empleos estará ligada estrechamente con el comportamiento de estos créditos a futuro.
En el país hay más de 200 mil desocupados y otros 700 mil informales.
De una cartera modificada o bajo medidas de alivio de $11,914 millones que existía hasta el mes de noviembre de 2021, unos $2,793 millones han sido catalogados como dudosos o irrecuperables por los bancos, según las nuevas categorías establecidas por la SBP.
Este segmento representa el 23% de la cartera local modificada.
El 33.7% corresponde a los créditos modificados normales, sobre los cuales el banco ha efectuado cambio de sus términos y condiciones y el deudor se encuentra en cumplimiento.
El 15.6% son créditos modificados con mención especial, porque el banco pactó períodos de gracia a capital o intereses.
Mientras que el 27.7% son créditos modificados subnormal, sobre los cuales el banco ha logrado pactar nuevos términos y condiciones ya reestructurados, y los clientes se encuentran cumpliendo con dichos términos.

