Gran parte de las industrias que han estado paralizadas desde hace más de dos meses por las medidas para evitar la expansión del coronavirus, no está preparada para abrir inmediatamente el lunes, advirtió el presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), Aldo Mangravita.
La industria agroalimentaria, que representa el 40%, no ha parado de trabajar desde que llegó la pandemia, pero el 60% restante ha estado detenido. Aquí se incluye textiles, cuero, madera, muebles, papel, cartón, farmacéuticas, maquinarias, vehículos, entre otras.
“Todo el que está listo abre o no abre según sus condiciones económicas, porque una cosa es que le digan que usted puede abrir el lunes y otra cosa es que usted pueda económicamente abrir”, afirmó el industrial.
Producción manufactura
150,000 trabajadores participan en la industria nacional de producción de alimentos, bebidas y otros artículos.
40% de la industria pertenece a la producción de alimentos y bebidas.
Varios grupos de empresarios han pedido que se establezca un acompañamiento y respaldo a las pequeñas y medianas empresas. Al respecto, Mangravita dice que “eso es esencial para la industria, porque venimos de un arrastre desde el año pasado”.
El sector industrial manufacturero registró en 2019 una caída en el valor agregado, debido principalmente a la caída de actividades clave del sector como la producción de cemento y derivados, y la elaboración de productos alimenticios.
Aunque las perspectivas eran de una mejoría para este año, la llegada de la pandemia ha agravado la situación del sector.
Para el reinicio se debe cumplir con protocolos de higiene y seguridad que se irán desarrollado por las industrias en la medida que van abriendo, añade Mangravita.
No obstante, el empresario advirtió de que necesitan tener esas indicaciones en blanco y negro a través de una resolución.
El sector industrial que corresponde a la producción de alimentos enfrentó el desarrollo de la pandemia aplicando procedimientos que luego fueron reforzados con las indicaciones del Ministerio de Salud (Minsa), según la experiencia contada por algunas industriales.
Pero el SIP recalca que se requiere una mayor claridad y coordinación para aplicar los protocolos en la apertura del bloque 2.
“Primero dijeron que había que hacerlo, que había que subirlo, después que no y que a medida que se iba haciendo eran unos requisitos. Ahora son otros, por eso es que necesitamos eso en blanco y negro”, destacó el industrial.
Reconoce que la pandemia “es algo que vivimos por primera vez, pero en el Gobierno son varios ministerios y cada uno jala por su lado, pero los afectados somos los que queremos empezar y que hace rato debimos haber empezado”, agregó Mangravita.
Expectativas de Capac
El sector de la construcción de obra pública también se prepara para retomar la actividad el próximo lunes.
En horas de la tarde de ayer, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) informó de que entre los primeros proyectos de infraestructura pública se iniciará el lunes con la rehabilitación y expansión de la carretera Transístmica, desde Plaza Ágora hasta el sector de San Isidro, el corredor de las playas, la ampliación de la Carretera Panamericana desde el puente de Las Américas hasta el distrito de Arraiján, además del ensanche de la Vía Ricardo J. Alfaro y el proyecto “Manos a la Obra,” que contempla la reparación de calles y avenidas.
El MOP informó que con esta decisión se retoman las labores en algunos de los 29 proyectos que están programados, adoptando las medidas de prevención de la Covid-19 en sus colaboradores.
Por su parte, la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) había pedido iniciar a la vez el resto de las obras de construcción que están en el bloque 3, con el objetivo de ir dando el necesario mantenimiento a los equipos. Esta petición, por el momento, no ha sido concedida por el Ejecutivo.
El presidente de Capac, Jorge Lara, comentó que han preparado una guía para facilitar a las empresas el control sanitario desde el inicio de cada obra, guía que está a la espera de aprobación por el Minsa.
Lara dijo que los trabajadores se incorporarán de manera escalonada atendiendo las necesidades de cada obra y según los porcentajes que determinen las autoridades.
“Esto se logrará en común acuerdo con los trabajadores por los proyectos. En la medida en que las obras requieren ocupar mayor número de trabajadores, eso se comunicará al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, que tiene la competencia para manejar el proceso de reintegro de trabajadores a las distintas obras”, indicó Lara.
