RESTRICCIÓN DE MOVILIDAD

Industriales temen caída del consumo

Industriales temen caída del consumo
Con la apertura del segundo bloque de actividades se restableció la maquinaria de al menos el 25% de las industrias que estaban paralizadas. Agustín Herrera

La nueva medida de restricción a la movilidad por hora y género impuesta desde ayer en las provincias de Panamá y Panamá Oeste, generará una serie de dificultades para el sector industrial y empresarial del país.

“Al reducir la movilidad, se reduce la clientela y baja el consumo”, advirtió el presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) Aldo Mangravita.

El empresario, explicó que con esta decisión del Gobierno de imponer nuevamente la cuarentena obligatoria, se dio un paso hacia atrás, ya que limita la cantidad de producción que puede salir [desde las industrias].

La industria agroalimentaria, que representa el 40%, no ha parado de trabajar desde que llegó la pandemia, pero el 60% restante estuvo por más de dos meses detenido. Aquí se incluye textiles, cuero, madera, muebles, papel, cartón, farmacéuticas, maquinarias, vehículos, entre otras.

No fue hasta el pasado 1 de junio, cuando se llevó a cabo la apertura del segundo bloque de actividades, que se restableció la maquinaria de al menos el 25% de estas industrias paralizadas, según el empresario.

Sin embargo, pese a que las empresas que operan en los bloques 1 y 2 ya pueden retomar actividades, su operación estará marcada por las restricciones de movilidad.

“Las personas de riesgo, las personas que tienen condiciones de salud son las que se tienen que quedar en casa, pero la fuerza laboral panameña tiene que salir a trabajar, a producir, porque esa ayuda del Gobierno esta demorando demasiado, y si nosotros los empresarios e industriales no inyectamos eso a la economía no veo por donde vamos a ayudar a que la situación mejore”, reflexiona.

Por su parte, Mercedes Eleta de Brenes, presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), señaló que estas decisiones generan “incertidumbre” entre el sector privado, que necesita activarse para que la gente pueda ir a su trabajo. “Esto no ayuda a la reactivación de la economía”, sentenció, incluyendo a los trabajadores formales como a los informales, que no se podrán movilizar.

Dice que con esta medida de confinamiento se ve afectada la movilización de los empleados, pero también la de los potenciales clientes. “Los clientes no van a llegar, va a haber un problema de ventas y de servicio”, coincide la dirigente.

Los gremios empresariales precisamente habían advertido de la importancia de ir abriendo los bloques económicos de la mano de una flexibilización en las restricciones de movilidad.

La empresaria opina que las medidas adoptadas por el Ministerio de Salud no han sido coordinadas con otras instituciones como el Ministerio de Comercio e Industrias, el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral y el Ministerio de Economía y Finanzas.

Piden fin a la ley seca

Ayer, las empresas que conforman la industria de bebidas alcohólicas en el país plantearon a las autoridades, a través de un comunicado, poner fin a la Ley Seca, luego de dos meses y medio de tener restricciones comerciales.

Señalan que actualmente la industria cervecera tiene alrededor de $30 millones en inventario de producto terminado en sus bodegas y tiendas de ventas al detal que está próximo a vencerse.

Esta industria representa aproximadamente 1.3% del producto interno bruto de Panamá y genera uno 6 mil empleos directos y 45 mil indirectos, según las cifras del sector.

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