La tasa de inflación interanual de Brasil alcanzó en junio el límite superior de la meta del Gobierno por primera vez en un año debido a que aerolíneas y hoteles elevaron sus precios con ocasión de la Copa Mundial de fútbol, dijo ayer el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
La inflación medida por el índice de precios al consumidor amplio (IPCA) se aceleró a un 6.52% en los 12 meses hasta junio y alcanzó el tope del rango de metas del Gobierno de un 4.5% anual, con una tolerancia de más o menos dos puntos porcentuales. En el año hasta mayo el IPCA había avanzado un 6.37%.
Sobre una base mensual, el IPCA se desaceleró a un 0.40% desde un 0.46% el mes previo, aunque estuvo por encima del 0.39% arrojado por la mediana de las estimaciones de 28 economistas consultados en un sondeo de Reuters. Se trató del ritmo más alto para junio desde 2008.
Las tarifas aéreas subieron un 21.95% en junio respecto a mayo y los precios de los hoteles saltaron un 25.33%. Juntos, ambos ítems respondieron por la mitad de la tasa de inflación mensual, según el IBGE.
Tres mediciones de inflación subyacente también subieron, de acuerdo a los cálculos de Banco Fator, y apuntaron a presiones estructurales sobre los precios que han afectado al banco central aún después de nueve alzas consecutivas de las tasas de interés.
Los números vuelven a destacar uno de los mayores problemas económicos de Brasil tras casi un mes de fiebre futbolera.
La inflación persistentemente alta ha golpeado la confianza y contenido al crecimiento económico, que se está desacelerando hasta casi una paralización.
