El Gobierno del Reino Unido flexibilizó los requisitos de pruebas del coronavirus para las personas vacunadas que lleguen a Inglaterra, lo que elimina una importante barrera para los viajes e impulsa a las aerolíneas y las empresas de turismo.
Aquellos viajeros que ya hayan completado su vacunación y que vuelen desde países que no son de alto riesgo quedarán exentos de una prueba previa a la salida, mientras que la detección después de la llegada se hará por medio de pruebas rápidas.
El llamado sistema de semáforos que se utiliza para clasificar a los países se reemplazará por una única “lista roja” para los lugares donde las tasas de infección son altas y por medidas más simples para el resto del mundo, dijo el secretario de transporte, Grant Shapps.
El primer ministro Boris Johnson se ha enfrentado a meses de presión para suavizar las medidas fronterizas a las que se les atribuye la moderada recuperación en la demanda de viajes. La eliminación de las pruebas previas a la salida y la simplificación del semáforo entrarán en vigor a partir del 4 de octubre, las pruebas rápidas a partir de finales del mes.

