Los ingresos corrientes del Gobierno Central entre enero y abril sumaron $1,696.4 millones, cifra que representa un aumento del 30.4% respecto a los $1,303.9 millones que se habían presupuestado para este periodo del año, y mejoran en apenas 0.8% o $13.2 millones el registro de los cuatro primeros meses de 2020.
Los resultados de marzo y abril han servido para equilibrar los ingresos luego de que en los dos primeros meses del año la recaudación estuviera un 40% por debajo que el ejercicio anterior. Si en 2020, enero y febrero fueron meses sin pandemia y en marzo y abril se registraron fuertes caídas tras la llegada del virus y la imposición de restricciones, este año la tendencia ha sido a la inversa, con enero y febrero impactados por las restricciones y marzo y abril favorecidos por mayores niveles de actividad económica.
Si no se producen nuevas restricciones de movilidad y actividad, los números en los siguientes meses deben mejorar sustancialmente respecto a los del año pasado.
Así, el resultado de los cuatro primeros meses de 2021 es similar a 2020, pero los números están aún lejos de un año previo a la pandemia. En 2019, en el mismo periodo de tiempo, el fisco había recaudado $2,079.9 millones. Es decir, los ingresos de este año son 18.4% menores a los recibidos en 2019.
En los cuatro primeros meses de este año, los ingresos tributarios totalizaron $1,324 millones, cifra que mejora en 2.1% el registro del año anterior.
El crecimiento viene dado por el comportamiento de los impuestos directos, cuya recaudación aumentó 19.7%, impulsada por el impuesto sobre la renta a personas jurídicas y naturales.
Por su parte, los impuestos indirectos cayeron 17.2%, principalmente por la menor recaudación del impuesto sobre transferencia de bienes muebles y servicios (Itbms), que refleja el menor nivel de consumo en los primeros meses del año.

