La recaudación de ingresos corrientes del gobierno central superó en el primer trimestre del año en $105.2 millones o un 6.5% lo previsto en el presupuesto para este periodo.
Este año, buena parte de las aspiraciones del Ejecutivo para reducir el déficit fiscal pasan por incrementar los ingresos, ya que se prevé que los gastos sigan la tendencia ascendente de los años previos. Según la Ley de Responsabilidad Social Fiscal, este año el déficit debe reducirse a 4% del producto interno bruto desde un 6.7% del año pasado.
Para conseguirlo será clave el desempeño de los ingresos y de la actividad económica, dos variables que suelen tener una relación directa.
En los tres primeros meses del año, los ingresos corrientes sumaron $1,715.6 millones, cifra que representa un aumento de $383.3 millones o 28.8% cuando se compara con el primer trimestre de 2021.

La diferencia entre una economía aún ralentizada, que sufrió los efectos de restricciones en los primeros compases de 2021, y una actividad más normalizada en los primeros meses de este año y en el último tramo de 2021 explican el notable crecimiento de los ingresos.
El dato de 2022 supera el registro del mismo periodo de 2020, lastrado ya por los efectos de la pandemia, pero también el de similar periodo de 2019, en una situación de normalidad económica.
El principal componente de la recaudación son los ingresos tributarios, que sumaron $1,377 millones, un 6.7% más de lo presupuestado y un 33.4% más que en el mismo periodo del año pasado. Tanto el director general de Ingresos, Publio de Gracia, como el abogado tributarista Javier Mitre apuntaron a la reactivación de la mayoría de sectores económicos como uno de los factores principales de la mayor recaudación de impuestos.
De Gracia reconoció que ha habido un cumplimiento oportuno y voluntario de los contribuyentes, mayor recaudación en impuesto de inmuebles aprovechando el descuento por pronto pago que vence en abril, así como los efectos de los arreglos de pago que han aprovechado muchos contribuyentes.
El reto, puntualizó, es seguir mejorando los impuestos indirectos. En este grupo, el impuesto a la transferencia de bienes muebles y servicios (Itbms) sobre las ventas recaudó $213.4 millones, un 78.6% más que el año pasado, pero un 10% menos de lo que se había presupuestado.
Mitre dijo que se espera que la recaudación aumente a medida que todas las actividades económicas van recuperando su nivel anterior a la pandemia.
Dijo que hay otros factores que inciden en la recaudación, como que más empresas fueron designadas como retenedoras de Itbms, lo que reduce el riesgo de evasión, y la implementación de la factura electrónica, entre otras medidas que ayudan a una mejor fiscalización.
Entre los desafíos, dijo, está contener la informalidad, porque cuanto mayor es su incidencia, menos impuestos se pagan.

