Los ingresos corrientes están mostrando signos de mejoría, de la mano de una mayor actividad económica, y han recuperado una parte del espacio perdido en 2020.
Entre enero y agosto de 2021, los ingresos corrientes del gobierno central sumaron $3,655.6 millones, cifra que refleja un superávit de $693.4 millones o 23.4% comparados con el presupuesto, informó la Dirección General de Ingresos (DGI).
Si se compara con el mismo periodo del año anterior, el aumento es de $601 millones o un 19.7%.
Del total de la recaudación, el 75% corresponde a los ingresos tributarios.
En concreto, en impuestos se pagaron a la fecha $2,743.7 millones, es decir, un 15.6% más que en el mismo periodo del año pasado, registrándose los mayores volúmenes en el impuesto sobre la renta que pagan tanto las personas como las empresas.
Javier Mitre, abogado especialista en materia tributara, señaló a este diario que en los resultados inciden varios factores, como la reactivación de la economía luego de un inicio de año sujeto a restricciones; la mayor movilidad y el desplazamiento paulatino de los toques de queda; el hecho de que el año pasado el pago del impuesto estimado de renta no tuvo que pagarse en junio como una de las medidas de alivio en medio de la pandemia, y la culminación, el 31 de agosto, de una amnistía tributaria que permitió a los contribuyentes ponerse al día con las cuentas morosas que tenían con el fisco.
Recaudación Enero-agosto 2021
$3,655.6
Millones sumaron los ingresos corrientes en los ocho primeros meses del año.
$2,962.2
Millones era el monto presupuestado para este periodo.
$3,054.7
Millones fue la recaudación en el mismo periodo de 2020.
La mayoría de los impuestos ya superan los registros acumulados en el mismo periodo de 2020, pero aún no lo hace el impuesto a la transferencia de bienes muebles y servicios (Itbms) sobre las ventas, un indicador del desempeño del consumo.
Hasta agosto, el Itbms-ventas recaudó $399.1 millones, un 4.2% menos que el año anterior.
Solo el mes de agosto registró un repunte importante (del 45.2%), pero que todavía no es suficiente para mejorar el registro acumulado de 2020.
En las comparaciones entre 2020 y 2021 influyen los cierres que se dieron el año pasado, especialmente en el segundo y el tercer trimestre, y los que se produjeron en el primer trimestre de este año.
Para Mitre, los datos del Itbms reflejan que todavía no hay un nivel de consumo óptimo y que este se enfoca en muchos casos en productos básicos no sujetos a Itbms.
De igual forma, se refirió a la evasión fiscal que se da en este impuesto, “ya sea porque el agente de retención no lo cobra o porque lo percibe y no lo reporta”.

El especialista dijo que los nuevos métodos de facturación que está introduciendo la DGI, como la conexión en línea de los equipos fiscales y la adopción voluntaria de la factura electrónica, deben ayudar a reducir la evasión y elevar la recaudación del impuesto, pero también anotó el retraso de la entidad en la designación de los proveedores de autorización calificados (PAC), que harán la función de validar las facturas que emitan los contribuyentes.
Para el resto del año, Mitre espera que con el proceso de vacunación y apertura de la economía mejoren el consumo y el empleo, y esto se refleje en los ingresos corrientes.
La tendencia de crecimiento que se marca en los ocho primeros meses de 2021 sirve para recuperar solo parcialmente los ingresos perdidos en 2020, año castigado por las fuertes restricciones impuestas por el Gobierno para contener la pandemia.
En concreto, cuando se compara la recaudación de 2021 con el mismo periodo de 2019, año previo a la crisis, todavía se registra una caída de $696.7 millones o del 16%.

