Me pregunto de qué se quejan los taxistas con la competencia de Uber, si todos los que participamos en turismo también competimos con plataformas tecnológicas.
En nuestro caso, solo hay una solución: especializarnos aún más y mejorar nuestras técnicas de venta.
Debemos hacer lo que las plataformas no hacen, y es ofrecer con certeza y convicción lo que se está promocionando, procurando siempre maravillar al cliente, haciendo gala de conocimiento; no hay de otra. Yo fui representante de ventas de agencias de viajes y de líneas aéreas, donde el éxito descansaba en las visitas diarias, sabiendo llevar un control minucioso de lo que deseaba cada cliente hasta llegar a cerrar la venta.
Me sorprende ver que los representantes de ventas ya no se esmeran por visitar las agencias de viajes como antes, será que se sienten sobrados y que no es necesario hacerlo, o están descansando en la producción que les llega desde su página web y plataformas, que si bien es cierto es alta, las otras no deben descuidarse porque son las que en un momento dado incrementarán el porcentaje de ventas.
Lo que está ocurriendo es que esa nueva generación de jóvenes ejecutivos llenos de conocimientos tecnológicos son los que abogan por la promoción a través de las plataformas de ventas, creando una competencia que ha hecho olvidar el procedimiento convencional del ejercicio de la venta, que nunca desaparecerá, y será esencial en cada empresa.
Créame, no hay nada mejor que la venta cara a cara, donde pueda sentir la satisfacción del cliente.
Hagamos uso de estas herramientas tecnológicas para retroalimentarnos y verá que en poco tiempo el cuento será otro.