Producir energía limpia y verde a través del bagazo de la caña de azúcar o con lodo es un mundo de generación que se desarrolla en Panamá.
El ingenio Central Azucarero de Alanje S.A. (Cadasa), en la provincia de Chiriquí, trabaja en lo que será el primer proyecto de cogeneración de energía a base de biomasa con una inversión de 41 millones de dólares.
La energía con biomasa, menos contaminante y más barata que la térmica, se obtiene con el vapor que desprende el bagazo de la caña de azúcar durante su combustión en una caldera a elevadas temperaturas.
Ese vapor a alta presión es conducido hasta las turbinas que mueven el generador de energía.
“El mercado internacional de la azúcar es muy competitivo y para sobrevivir en esa competencia el ingenio tenía que crecer”, aseguró Alejandro Flores, gerente del proyecto de cogeneración de energía del Ingenio Cadasa.
Las cuatro calderas se hicieron obsoletas después de casi 40 años de operación y era necesario transformar la producción.
A los directivos de Cadasa les tomó alrededor de ocho años definir la actual estrategia de producción. Se decidió modernizar la fábrica de azúcar y producir energía para obtener nuevos ingresos. Al culminar la zafra 2016 se desmontaron las cuatro calderas y se inició la remodelación.
Con la nueva caldera, que se importó de Brasil, se programa inyectar al sistema eléctrico nacional 32 megawatts por hora, a partir de la zafra 2018 que se inicia entre el 18 y 19 de enero.
Las primeras pruebas se tienen programadas para que arranquen en mayo de 2017, una vez culmine la temporada de producción de azúcar.
El ingenio Cadasa, en una primera etapa, consumirá 8 megawatts para su operación y venderá los 24 megawatts restantes al sistema eléctrico nacional. La planta tiene proyectado aportar a la red 59 mil megawatts durante los 4 meses de producción de azúcar.
El financiamiento del proyecto, que registra un avance del 40%, se obtuvo a través de un préstamo sindicado con Global Bank, Metrobank y el Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa).
“Con el proyecto de cogeneración de energía se pretende aportar al desarrollo de la matriz energética del país y al mismo tiempo proteger el ecosistema con una producción más eficiente de azúcar y energía”, manifestó Alejandro Flores.
En los países grandes de producción de azúcar esta forma de operar es la regla. En Brasil, India o Guatemala, los ingenios no son una fábrica de azúcar, son una planta que extrae todo le que proviene de la caña. Se produce energía, alcohol, papel, etanol y azúcar, menciona Flores.
El Saneamiento de la Bahía de Panamá es otro proyecto que aprovecha sus recursos para generar la energía que requiere la planta de tratamiento de aguas residuales de la ciudad de Panamá, ubicada en Llano Bonito, Juan Díaz.
El lodo generado en el proceso de aguas residuales se dirige a dos digestores. Ahí reciben un tratamiento anaeróbico que genera biogás, principalmente metano. El biogás se recupera y se utiliza para generar el 20% aproximado de la energía que requiere la planta para su operación.
Este proceso de cogeneración de energía, el cual se traduce en una reducción de emisiones de dióxido de carbono, les permitió registrar el proyecto como Mecanismo de Desarrollo Limpio, informó Carlos Singh, gerente de Operación y Mantenimiento del Programa de Saneamiento de Panamá.
Al mes la planta genera 200 mil kilowatts/hora en promedio, lo que representa el 20% del consumo energético de la planta. Para la generación se requiere mil 800 toneladas de lodo al mes, es decir, 60 toneladas por día.
La planta de tratamiento se construyó a un costo de 240 millones de dólares.

