A pesar de todas las garantías de Argentina de que una ronda de controles de capital anunciada la semana pasada es solo temporal, los inversores están haciendo la apuesta contraria.
La evidencia se puede ver en los precios de los bonos vendidos por el mayor perforador de petróleo de Argentina, Pan American Energy, que vencen en mayo. Si bien el Gobierno promete que las medidas que limitan el acceso al dólar para las empresas terminarán para entonces, los inversores no se arriesgan. Han vendido las notas, haciendo bajar los precios a alrededor de 94 centésimos por dólar desde arriba del par.
La caída de uno de los créditos corporativos mejor calificados de Argentina, una empresa conjunta de BP Plc, la familia multimillonaria Bulgheroni y CNOOC Ltd. de China, muestra cuán preocupados están los inversores de que el Gobierno no sea capaz de reactivar una economía que se prepara para una contracción récord este año. Si bien el plan oficial es preservar las reservas internacionales limitando el acceso a dólares hasta marzo, firmas como Amherst Pierpont Securities y Morgan Stanley dicen que eso no será suficiente para apuntalar la oferta de dólares.
Los inversores esperan que se amplíen los controles, dijo Lorena Reich, analista de Lucror Analytics en Buenos Aires.
La nueva regla que más preocupa a los inversores en bonos es un requisito de que las empresas que deban más de $1 millón al mes desde ahora hasta marzo tendrán que retrasar sus obligaciones o no se les permitirá comprar dólares al tipo de cambio oficial. Las restricciones, que los funcionarios estimaron que se aplicarían a “3 mil 300 millones de deuda, provocaron una amplia ola de ventas de bonos corporativos, y los pagarés que vencen en los próximos seis meses se vieron particularmente afectados.