Un tribunal ruso impuso ayer una multa récord de 7,200 millones de rublos (unos $98 millones) a Google por no haber eliminado contenidos “prohibidos”, una nueva sanción en Rusia contra los gigantes del sector digital.
En un comunicado en su cuenta Telegram, el servicio de prensa de los tribunales de Moscú precisó que Google fue hallado culpable de “reincidencia”, ya que el gigante estadounidense no eliminó de sus plataformas contenidos juzgados ilegales en Rusia.
Rusia sanciona habitualmente a grandes empresas digitales acusadas de no borrar contenidos que hacen apología de las drogas, el suicidio y relacionadas con la oposición política.
En septiembre, poco antes de las elecciones legislativas, Moscú obligó a Apple y a Google a retirar de sus tiendas virtuales en Rusia la aplicación del opositor Alexéi Navalni, que se encuentra en prisión, por “injerencia electoral.”
Y les amenazaron con detener a sus trabajadores en Rusia si no cooperaban, según afirmaron fuentes internas de estas empresas.
También bloquearon varias páginas web ligadas a Navalni, ya que sus organizaciones fueron condenadas por “extremistas” por la justicia rusa. En septiembre, el regulador de las telecomunicaciones rusas, Roskomnadzor, anunció a su vez el bloqueo de seis programas informáticos de redes privadas virtuales (VPN), que permiten acceder a páginas prohibidas en Rusia.

