La Caja de Seguro Social (CSS) debe pagar todos los meses un promedio de $170 millones a los pensionados del país. Esto implica que al finalizar el año 2020, con una pandemia que acorrala a Panamá en términos sanitarios y económicos, se tendrán que desembolsar unos $2,000 millones en el pago de jubilaciones.
¿Cómo hacerle frente a este enorme compromiso, cuando los pagos en la cuota obrero-patronal están muy por debajo de lo presupuestado?
La proyección indica que la CSS estaría en la búsqueda de al menos $1,000 millones para poder cumplirle a los jubilados y solventar el problema de flujo de caja del subsistema de beneficio definido de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) en el año 2020.
El director de la entidad, Enrique Lau, se comprometió a encontrar la liquidez financiera para que ningún jubilado o pensionado se quede “sin cobrar su plata”. “Nosotros haremos lo que tenemos que hacer para que eso se cumpla”, indicó a través de un comunicado de la CSS el domingo.
Lau no ha dado los detalles de su hoja de ruta, pero se ha podido conocer de los caminos que hoy se están gestando.
El subsistema de beneficio definido de IVM, al que pertenecen los 280 mil jubilados del país, se financia con el pago de la cuota obrero-patronal. Y es sabido, desde antes de la pandemia de la Covid-19, que este programa tenía agotamiento financiero y que sus días estaban contados.
Cada vez son más los jubilados en este subsistema y menor la cantidad de sus cotizantes.
A esto, sumémosle el aumento de la presión este año, cuando la economía refleja los daños colaterales del nuevo coronavirus, que ha agregado al problema de solvencia del IVM uno de liquidez a corto plazo para hacerle frente a las pensiones.
La realidad es traumática: hay miles de empresas y profesionales cuyos ingresos son tan limitados que no hay espacio para seguir pagando la denominada cuota obrero-patronal.
Hay más de 270 mil trabajadores en suspensión laboral y se desconoce la cantidad de despidos a raíz de la pandemia. Esto genera un desafío monumental en la gestión de los fondos.

El plan a corto plazo
Una propuesta en firme de la administración de la CSS es hacer efectiva la transferencia de unos $257 millones al subsistema de beneficio definido de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). Dicho fondo provendría del superávit registrado en el programa de administración entre los años 2014 y 2019.
La propuesta fue presentada la semana pasada a la junta directiva de la entidad, que por ahora ha aprobado la medida de forma parcial. El colegiado está de acuerdo con que se haga la transferencia del superávit del año pasado, que equivale a $42 millones.
Pero Roberto Valencia, vicepresidente de la junta directiva de la CSS, explicó que han elevado la consulta a la Procuraduría de la Administración, para determinar si los superávits correspondientes a los años entre 2014 y 2018 también se pueden transferir en el actual ejercicio fiscal.
Valencia aclaró que no están en desacuerdo con la medida propuesta, pero necesitan validar que sea cónsona con lo que estipula la Ley Orgánica de la CSS.
Por otro lado, y con un camino más allanado, se trabaja en la obtención de los fondos del fideicomiso en el Banco Nacional de Panamá (BNP).
Para que se puedan utilizar esos fondos, la Junta Técnica Actuarial de la CSS debe certificarle al banco los déficits de los años 2018 y 2019.
En este proceso se podrían solicitar $297.8 millones del fondo fiduciario, correspondientes a los déficits generados en los últimos dos años, fondos que ayudarían a cubrir el faltante de este 2020 para tratar de resolver el problema de liquidez que afronta el subsistema del IVM.
Además, se exploraría la posibilidad de utilizar unos $310 millones que según los últimos estados financieros de la CSS forman parte de los activos líquidos del subsistema de beneficio definido en caja.
La junta directiva, por su parte, espera que los reembolsos que hace el Estado para solventar los aumentos anuales de las jubilaciones se hagan de forma oportuna y líquida, de manera que esto también ayude a capear el temporal con $180 millones disponibles para afrontar el pago de pensiones.
Caída en la recaudación
Para tener una idea de lo que está sucediendo, vale la pena poner en contexto las cifras más recientes.
En marzo, el mes en que se reportó el primer caso de la Covid-19 en el país, se recaudaron $294.7 millones, cuando se tenía pronosticado conseguir $364.3 millones en todos los programas. La baja respecto a lo presupuestado fue de 19%.
Para abril, la recaudación fue de $230.5 millones, lo que evidencia una caída del 36% ó 127.6 millones de dólares, de acuerdo con la información proporcionada por la CSS hasta esa fecha.
Después del mes de abril, la administración de la CSS no ha compartido las cifras oficiales al cierre de cada mes.
Este medio solicito las cifras durante tres días, pero al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta respecto a la recaudación de mayo y junio en su totalidad.
Se conoció que en mayo se logró recaudar en cuota obrero-patronal $290.1 millones. El alza respecto a los meses anteriores estaría fundamentada en los pagos correspondientes al décimo tercer mes del mes de abril, pero estaría muy por debajo de los $400 millones que se habrían presupuestado para esa fecha.
Aunque se espera que la baja recaudación sea una constante durante todo el año, las cifras podrían ser menos alarmantes de las que había vaticinado el subdirector de la entidad, Francisco Bustamante, al inicio del brote del coronavirus. La necesidad de los recursos, sin embargo, es apremiante.
