AFECTADOS POR EL CONFINAMIENTO

La Covid-19 pone en jaque a los trabajadores domésticos

La Covid-19 pone en jaque a los trabajadores domésticos
La OIT reiteró la importancia de incluir a los trabajadores domésticos en la protección laboral y social. Archivo

La sucesivas extensiones de aislamiento en medio de la pandemia de la Covid-19, ha agravado la situación de las empleadas domésticas no solo en Panamá, sino a escala mundial.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), más de 55 millones de personas, dedicadas al servicio doméstico, corren el riesgo de perder su trabajo y sus ingresos debido al confinamiento y a la falta de cobertura efectiva de seguridad social.

La amplia mayoría de estos trabajadores, 37 millones son mujeres, señala la OIT.

Pero además, la situación de crisis afecta tanto a personas cuyo empleo es formal, como a quienes trabajan de modo informal, no obstante, estos últimos representan el 76% de quienes pueden perder su trabajo u horas de trabajo. “La crisis de la Covid-19, ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad particular de los trabajadores y las trabajadoras domésticas informales, y la necesidad acuciante de que se les incluya efectivamente en el ámbito de protección laboral y social”, señala Claire Hobden, oficial técnica de la OIT.

En Panamá, unas 88 mil 656 personas laboran en actividades relacionadas con el servicio doméstico, de acuerdo con cifras de la Contraloría General de la República. De este universo, 79 mil 123 son mujeres, el 44.7% de ellas trabaja bajo la modalidad de jornada completa, según el último reporte oficial de agosto de 2019.

Sin embargo, solo un grupo de esta población cotiza en la seguridad social. Hasta octubre de 2019 habían 16 mil 416 trabajadores domésticos inscritos y cotizando en la Caja de Seguro Social, según un reporte de la entidad.

Eduardo Gil, representante del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato), asegura que a muchos de los trabajadores domésticos se les ha suspendido los contratos de trabajo en medio de la crisis, sin ni siquiera darle los medios necesarios para sus subsistencia. “Por la medida de confinamiento muchas trabajadoras domésticas han sido retiradas a sus hogares sin ningún tipo de remuneración o las obligan a internarse, siendo la primera línea de riesgo de contagio, sobre todo, cuando algún miembro de la familia ha sido aislado por sospecha del coronavirus”.

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