Todavía se desconoce el impacto real que dejó el mal tiempo y las implacables lluvias en las tierras altas de la provincia de Chiriquí. Lo que sí es un hecho es que la producción agrícola del país resultó severamente afectada y las consecuencias del daño se mantendrán por los próximos meses.
Datos preliminares de los productores del área apuntan a unas mil 500 hectáreas afectadas, en especial las utilizadas para la siembra de lechuga, apio, brócoli, repollo y demás hortalizas.
Augusto Jiménez, productor de tierras altas, dio por perdida toda la producción de hortalizas de la zona. “Ha llovido por más de 72 horas seguidas y el producto en tierra no se ha recolectado”, explicó.
En cuanto a la producción de papas y cebolla, calcula que el daño en el campo será menor, pero advierte que el reto será movilizar la carga hacia el resto del país, con caminos destrozados y trabajadores atemorizados por lo que ha pasado durante los últimos días.
“ Hacemos un llamado para evitar las compras nerviosas y así no ocurra un desabastecimiento”.
Augusto Valderrama, ministro del MIDA.
“Hay al menos 7 interrupciones a lo largo de la carretera que se utiliza para sacar la producción de los campos, por eso consideramos que una alternativa sería establecer un puente aéreo, pero las condiciones climáticas no son las mejores”, dijo.
Se estima que unos 800 productores y cerca de 8 mil trabajadores directos fueron afectados por las condiciones climáticas que también provocaron estragos en la provincia de Bocas del Toro.
Para Jiménez es inevitable que ocurra un desabastecimiento de productos y advierte que los ciclos de producción se verán afectados porque se retrasará la siembra en el corto plazo.
En las tierras altas de la provincia de Chiriquí se cultiva más del 98% de las legumbres y hortalizas que se producen en el país, así como el 85% de remolacha y frutas como la fresa y la zarzamora.
El efecto dominó debido a la ruptura en la cadena de suministro ya se ha dejado sentir en la ciudad capital, donde vendedores de la Unidad Alimentaria Merca Panamá indican que los precios se han incrementado ante la escasez de alimentos como lechuga, zanahoria, repollo, brocolí. Hoy, los consumidores hacían filas en sus autos para entrar al mercado, ante la incertidumbre de que en los días venideros no puedan encontrar algunos alimentos frescos.
La mayor producción de tomates, ajíes, pimientos y habichuelas se genera en el sector de Caizán y Renacimiento, mientras que la producción de papa, zanahoria, remolacha, lechuga, repollo, apio y otros vegetales proviene de Cerro Punta.

Importación
Para el ministro de Desarrollo Agropecuario, Augusto Valderrama, después de la labor humanitaria, el principal objetivo es recuperar los caminos de producción para garantizar el abastecimiento de alimentos.
Señaló que una vez se conozca la magnitud de las afectaciones se evaluará la posibilidad de importar algunos productos para evitar el desabastecimiento.
En este contexto, “es importante evitar las compras por miedo para no provocar un desabastecimiento”, comentó.
El funcionario señaló que el mayor impacto se ha registrado en la producción de hortalizas, pero el Gobierno tiene reportes que indica que la lluvia afectó unas 300 hectáreas de arroz en Alanje, Chiriquí; y en Soná, Veraguas.
Durante un recorrido por Merca Panamá, Valderrama explicó que en los tres centros de postcosecha ubicados en el sector de Volcán hay productos que están preparados para ser trasladados.
“Todo dependerá de las condiciones climáticas, pero es posible que la reparación de los caminos tarde unas dos semanas”, explicó.

