Los precios del petróleo terminaron a la baja ayer y cerraron su peor semana en cinco meses en un contexto de demanda débil y falta de reacción de los principales países productores.
El barril de Brent del mar del Norte para entrega en diciembre perdió un 0.5% a 37.46 dólares.
En Nueva York el barril de WTI para igual entrega cedió un 1.1% a 35.79 dólares.
La caída fue, respectivamente, de 10% y 11% en la semana. Se trata de la peor caída semanal para los dos contratos de referencia desde abril.
“Las crecientes restricciones arrojan sombra sobre las perspectivas de la demanda a corto plazo”, resumió Stephen Brennock, de PVM.
La pandemia de coronavirus se agrava en el mundo y en Europa algunos países vuelven a confinar a sus poblaciones. Estados Unidos registró, por su parte, el jueves un récord diario de 90,000 casos positivos, según un conteo de la universidad Johns Hopkins.
Adicionalmente, la subida de la producción libia presiona a un mercado que no logra absorber la demanda.
“Incumbe a la Opep+ (OPEP y sus aliados) reconsiderar el aumento de producción previsto para enero” luego de un recorte en abril, explicó Jeffrey Halley, de Oanda.
El calendario del cartel y sus aliados prevé el regreso al mercado de 1.9 millones de barriles diarios el primero de enero.
Al mismo tiempo, EU registró un aumento récord en infecciones por coronavirus, mientras que nuevas restricciones en Europa podrían llevar a la región hacia otra recesión.
“El apetito por el riesgo en el mercado es definitivamente menor”, asegura Rob Haworth, estratega sénior de inversiones en US Bank Wealth Management. “La historia del retorno de la demanda está tardando mucho más en desarrollarse de lo que esperaban los alcistas del petróleo”.
Un regreso a medidas de confinamiento más estrictas probablemente disuadirá un repunte sustancial en la demanda de las aerolíneas, con más restricciones en Europa que provocarán nuevos recortes en la capacidad de las aerolíneas durante el resto del año. Aún así, hay algo de apoyo por parte de los mercados de carga en auge y mejoras en China e India. Mientras tanto, los operadores miran hacia las elecciones estadounidenses de la próxima semana y una reunión de la OPEP+ a fines de noviembre.
Las preocupaciones sobre la demanda surgen en un momento en que la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados enfrentan un desafío en sus esfuerzos por mantener el suministro bajo control, con un retorno más rápido de lo esperado en la producción libia. Irak reafirmó su apoyo a los recortes de producción de petróleo de la OPEP+ y no buscará ninguna exención para el próximo año, dijo el ministro de Petróleo Ihsan Abdul-Jabbar.
Mientras tanto, el campo petrolero más grande de Noruega bombeará a niveles anteriores al covid, luego de recibir el permiso del gobierno el mes pasado.
“Existe un nivel realmente alto de inseguridad en torno a las elecciones, en torno al camino del crecimiento económico y este nuevo aumento de infecciones”, asegura Bill O’Grady, vicepresidente ejecutivo de Confluence Investment Management en St. Louis. “Hasta que tenga alguna evidencia de que las cosas están empezando a mejorar, será difícil para el crudo hacerlo mejor”.
La curva de futuros también siguió debilitándose.
